jueves, 30 de diciembre de 2010

Un lío financiero también daña al Vaticano

No es un banco común y corriente: Los cajeros automáticos tienen mensajes en latín y los sacerdotes disponen de una entrada privada. De sus paredes cuelga un impresionante retrato de tamaño natural del papa Benedicto.

Sin embargo, el Instituto para Obras Religiosas es un banco y ahora es blanco de una nueva investigación en un caso que involucra acusaciones de lavado de dinero que llevaron a la Policía a confiscar 23 millones de euros (30 millones de dólares) en activos del Vaticano en el mes de septiembre.

“Malentendido”

Los críticos dicen que el caso demuestra que el Banco del Vaticano nunca ha perdido su gusto por el secreto y el escándalo.

El Vaticano ha calificado al decomiso de activos como un “malentendido” y expresó su confianza de que será absuelto rápidamente, pero los fiscales dicen en documentos judiciales que el Banco del Vaticano hizo caso omiso deliberadamente de las leyes antilavado “con el fin de ocultar la propiedad, el destino y el origen del capital”.

Los documentos también revelan sospechas de los investigadores de que el clero pudo haber actuado como fachada para empresarios corruptos y para la mafia calabresa y siciliana.

Los documentos identifican dos operaciones que no fueron reportadas: una en 2009 que implicó el uso de un nombre falso y otra en 2010 en la que el Banco del Vaticano retiró 650 mil euros (860 mil dólares) de una cuenta bancaria italiana, pero hicieron caso omiso a las peticiones de otros bancos a revelar a dónde se dirigía el dinero, lo que investiga la Justicia italiana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario