Mostrando entradas con la etiqueta Benedicto XVI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Benedicto XVI. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de abril de 2015

Benedicto XVI brindó con cerveza en su cumpleaños

El papa emérito Benedicto XVI cumplió ayer 88 años y lo celebró en el Vaticano con una fiesta de estilo bávaro, en la que no faltó la música y la cerveza típica de esta región alemana de la que es originario.

Aunque en la Santa Sede es tradición celebrar las onomásticas, el Papa alemán festejó su cumpleaños a las puertas de su residencia, el convento "Mater Ecclesiae", junto a un grupo de personas ataviadas con el traje típico de su región de origen.

Durante los festejos, el Papa firmó banderas del estado federado de Baviera, en el sur de Alemania, y disfrutó de la música y de la cerveza típica de esta región. / EFE

viernes, 12 de septiembre de 2014

Difunden las primeras 'selfies' del papa emérito Benedicto XVI



El papa emérito Benedicto XVI reapareció hoy en la escena pública pero esta vez como protagonista de dos "autofotos" que dos jóvenes sacerdotes se hicieron junto a él y que posteriormente difundieron en las redes sociales.

En la imágenes, los autores de las fotografías -dos jóvenes seminaristas italianos- posan junto al papa alemán en el interior de la residencia vaticana Mater Ecclesiae, en la que reside desde que se oficializara su renuncia.

En la primera imagen aparecen un sonriente Benedicto XVI con el seminarista de la localidad italiana de Posilippo (suroeste), Giuseppe Ricardi, de 23 años, quien publicó la imagen en su perfil privado de Facebook comentando que ese era "el 'selfie' más bello del mundo".

La segunda "autofoto" muestra a Ratzinger con el sacerdote Sebastiano Sequino.

Ambas imágenes, a su vez, fueron difundidas en Twitter por el vaticanista italiano Gianluca Barile.

Es la primera ocasión -al menos de la que se tiene constancia- que el papa teólogo se ha sumado a la moda de autofotografiarse con otras personas Su sucesor, el papa Francisco, no duda en posar junto a los fieles que le reclaman en cualquiera de sus actos públicos para conseguir una instantánea junto al pontífice.


viernes, 11 de julio de 2014

Es 'improbable' que Francisco y Benedicto XVI vean la final juntos

La "final de los dos papas" no se disputará en el Vaticano: es "improbable" que el pontífice emérito alemán Benedicto XVI vea el domingo el duelo de la final del Mundial entre Argentina y Alemania junto al actual papa argentino Francisco.

Es posible que Bergoglio sí tome asiento delante del televisor la noche del domingo para ver dicha final, que las redes sociales ya han bautizado como "la final de los dos papas".

Pero es "altamente improbable" que lo haga en compañía de su predecesor bávaro Benedicto XVI, indicó este jueves a la AFP el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano.

"El partido será a las 21H00 (19H00 GMT) y el papa Francisco se suele acostar sobre las 22H00, podría querer ver la final pero no tengo información al respecto a tres días del evento", explicó Lombardi.

Al pontífice, exarzobispo de Buenos Aires, le gusta el fútbol, la verdadera "religión" de su país y podría ver el partido, esperado por millones de hinchas argentinos, y decidir hacerlo sin avisar a nadie, en el último momento.

El fútbol "no es su fuerte"

Incluso si le gustara, una invitación del papa Francisco a su predecesor para ver juntos el partido entre sus dos países de origen no tendría mucho sentido, explican desde el Vaticano.

Benedicto XVI, papa teólogo, intelectual y pianista, nunca fue deportista. "Podemos excluir de manera categórica que tenga ganas de ver el partido", afirmó por su parte una fuente del Vaticano que prefiere mantener el anonimato.

"No es su fuerte, no es un aficionado del fútbol. Sería como someterle a una penitencia, obligarle a estar, a sus 87 años, delante de una pantalla durante 90 minutos viendo la final, ya que nunca ha visto un partido entero en su vida", añade la misma fuente.

Cuando era papa, Benedicto XVI se mantenía al corriente de los principales partidos y podía hacer algún comentario pero no es ni un conocedor ni un aficionado, incluso pese a que el Bayern Múnich alemán es uno de los clubes más prestigiosos del mundo.

Por contra, ávido hincha del bonaerense San Lorenzo de Almagro, el papa Francisco ha seguido siendo socio de su club después de haber subido al trono de San Pedro en marzo de 2013 y seguirá pagando su cuota.

'Va a ser la guerra'

De manera poco habitual, el periódico del Vaticano, Osservatore Romano, pronosticó el 2 de julio que una final Argentina-Alemania "con dos hinchas de excepción como el papa Francisco y Benedicto XVI, podría entrar en la historia del fútbol".

"Podría ocurrir que una final entre en la historia por tener dos aficionados tan poco comunes", insistió el autor del artículo, Tommaso Damiani, jugador muy popular en Italia, conocido por sus firmes convicciones católicas.

Esta "final de los papas" ya ha calado entre los usuarios de las redes sociales. "La red (Twitter) se ha desatado: la final del Mundial entre el papa Francisco y Benedicto XVI", reveló un tweet de RaiNews, adjuntando un foto-montaje con los dos papas rezando juntos, pero cada uno por su equipo.

"Va a ser la guerra", bromeó el papa Francisco con un grupo de guardias suizos pocas horas antes del partido de octavos de final Argentina-Suiza que los soldados le invitaron a ver en su cuartel.

Pero Francisco, consciente de la pasión que levanta el fútbol, se ha cuidado mucho de pronunciarse sobre el Mundial o de hacer cualquier tipo de pronóstico. Tiene que aparecer, ante todo, como el jefe de una Iglesia universal.

lunes, 17 de marzo de 2014

BENEDICTO XVI /// EN SU PRIMERA ENTREVISTA DESPUéS DE SU RENUNCIA, EL EXPAPA CUENTA CóMO FUE LA RELACIóN CON SU ANTECESOR.

El papa emérito Benedicto XVI cree que Juan Pablo II "era un santo" y que cada día que pasaba junto a Wojtila lo tenía "cada vez más claro", según ha dicho en la primera entrevista que concede tras su renuncia hace un año y que será incluida en una libro sobre el pontífice polaco.

El periodista polaco Wlodzimierz Redzioch, colaborador de la agencia de información religiosa Zenit, es el autor de un libro que se publicará en breve en Italia, titulado "Junto a Juan Pablo II. Los amigos & los colaboradores cuentan", y que recoge 21 entrevistas a personas cercanas a Karol Wojtyla con motivo de su canonización el 27 de abril.

La primera de las entrevistas es a Joseph Ratzinger y en algunos de los extractos de la conversación, Benedicto XVI reconoció que cada día que pasó junto a Wojtyla iba teniendo "cada vez más claro que Juan Pablo II era un santo".

"Sobre todo hay que tener en cuenta su intensa relación con Dios, su estar inmerso en la comunión con el Señor. De aquí venía su alegría, en medio de las grandes fatigas que debía pasar, y la valentía con la cual cumplió su tarea en un tiempo realmente difícil", describió Ratzinger.

El papa emérito, que renunció al pontificado el 28 de febrero del año pasado, destacó que "Juan Pablo II no pedía aplausos, ni miró nunca alrededor preocupado por cómo serían acogidas sus decisiones. Él ha actuado a partir de su fe y sus convicciones y estaba preparado también para sufrir los golpes".

"La valentía de la verdad es a mis ojos un criterio

de primer orden de la santidad", agregó.

Para Benedicto XVI, el compromiso de Wojtyla "fue incansable, y no solo en los grandes viajes, cuyos programas estaban cargados de encuentros, desde el inicio hasta el final, sino también día tras día, a partir de la misa matutina hasta la noche tarde".

El papa alemán cuenta como anécdota que durante la primera visita en Alemania (1980) de Juan Pablo II, éste decidió que debía tomarse una pausa más larga a medio día.

"Durante ese intervalo me llamó a su habitación. Le encontré recitando el breviario y le dije: "Santo Padre, debe descansar"; y él contestó: "puedo hacerlo en el cielo".

A Benedicto XVI le sorprendió sobre todo "la fascinación humana que él emanaba y, de cómo rezaba, y cuán profundamente estaba unido a Dios".

"Mi recuerdo de Juan Pablo II está lleno de gratitud. No podía y no debía intentar imitarlo, pero he intentado llevar adelante su herencia y su tarea lo mejor que he podido. Y por eso estoy seguro que todavía hoy su bondad me acompaña y su bondad me protege", confesó el papa emérito.

Sobre la relación que comenzó cuando llegó en 1981 como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe explicó que "la colaboración con el Santo Padre estuvo siempre caracterizada por amistad y afecto".

Ratzinger explicó que solía comer con los obispos que venían de visita al Vaticano y que aunque "eran casi siempre comidas de trabajo en los que a menudo se proponía un tema teológico (...) siempre había lugar también para el buen humor. El papa reía con ganas y así esas comidas de trabajo, aún en la seriedad que se imponía, de hecho eran también ocasiones para estar en agradable compañía".

jueves, 27 de junio de 2013

Libro explora claves de transición de Benedicto XVI a Francisco

El libro "La viña devastada", del sacerdote español Juan Rubio, examina las claves de la renuncia de Benedicto XVI y la elección del Papa Francisco, de quien dice que será capaz de reformar la Iglesia desde adentro, orientándola hacia la austeridad y alejándola de la tentación del poder.

Rubio, director del semanario "Vida Nueva", explicó que el título no se refiere a la herencia que el papa emérito le ha dejado a su sucesor, sino a una alegoría bíblica a la cual

el propio Benedicto solía aludir.

Tomada del "canto a la viña" de Isaías, la historia cuenta de una vida que en lugar de uvas dio agrazones.

Al iniciar su pontificado en abril de 2005, explicó el autor, Benedicto XVI se definió como un "humilde trabajador de la viña del Señor", dedicándose así a combatir el laicismo agresivo que amenazaba el fruto de la misma.

El título no deja, sin embargo, de resultar apropiado, ya que el libro aborda precisamente los enormes retos que enfrenta la Iglesia Católica en el siglo XXI y el rumbo esperanzado que tomará bajo el nuevo pontífice.

Rubio examina el rol del cardenal Ratzinger en el ministerio de Juan Pablo II durante las tres décadas antes de suceder a su amigo y colaborador cercano.

El autor de "La viña devastada", libro que ya circula en Estados Unidos y otros países, concluyó que, a pesar de su reticencia, edad avanzada y estado de salud, la decisión del cónclave de 2005 no pudo haber sido otra.

Según Rubio, Benedicto XVI continuó la labor doctrinal iniciada por Juan Pablo II al igual que el trabajo ecuménico y el diálogo interreligioso.

Sin embargo, el estilo de Benedicto XVI contrastaba radicalmente con el de su antecesor.

En su breve pontificado, a Benedicto XVI le tocó afrontar una larga lista de dificultades y escándalos, como los informes de pederastia entre miembros del clero, el "Vatileaks", relaciones tensas con el mundo islámico y reportes de tensiones internas.

Sin embargo, Rubio insiste que durante ese periodo "corto, intenso y polémico" Benedicto XVI logró efectuar reformas importantes, pese a una "política de comunicación errónea" por parte de sus asesores.

"La historia hablará de él como un importante reformador", señaló.

La sorpresa de la retirada de Benedicto XVI fue seguida por otra: la primera elección de un Papa latinoamericano que no figuraba en las listas de los favoritos.

jueves, 13 de junio de 2013

La renuncia de Benedicto coincidió con revelaciones

Desde que Benedicto XVI anunció su renuncia, la prensa italiana publicó informaciones sobre supuestos casos de corrupción y la existencia de un entorno homosexual en el Vaticano.

La más desconcertante de las informaciones publicadas por el diario La Repubblica se refiere textualmente a un “lobby gay” que estaría detrás de la renuncia del hoy Papa emérito.

Según este diario, un dossier sobre la fuga de documentos elaborado por los cardenales Julián Herranz, Jozef Tomko y Salvatore de Giorgi y entregado en diciembre de 2012 a Joseph Ratzinger, reflejaría luchas de poder, malversaciones económicas, relaciones homosexuales y chantaje entre miembros de la Iglesia.

El mismo diario publicó un artículo titulado “Los secretos de la Banca de Dios. Así el dinero ha envenenado el Vaticano” y vinculó el nombramiento como nuncio en Colombia de Ettore Balestrero, mano derecha del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, con su relación con las finanzas vaticanas, apunta el diario español ABC en un informe.

En un comunicado, el Vaticano se quejó entonces de que se difundieran noticias “no verificadas o no verificables, e incluso falsas”. Sin embargo, La Repubblica respondió que “toda la información publicada es verificable, pero que defiende y defenderá su derecho a reservar su carácter confidencial a pesar de las presiones políticas que tienen su origen en los despachos de la Santa Sede”.

El diario italiano asegura que continuará su trabajo.

viernes, 3 de mayo de 2013

Dos pontífices conviven en la residencia vaticana

Por primera vez en la historia de la Iglesia, dos papas conviven desde ayer en el Vaticano, tras el regreso, dos meses después de renunciar al pontificado, de Benedicto XVI, que vivirá a escasos metros de Francisco, aunque "oculto para el mundo", según dijo cuando abandonó el Trono de Pedro.
Joseph Ratzinger, de 86 años, que vivía desde el 28 de febrero –cuando renunció al papado– en el palacio pontificio de Castel Gandolfo, a una treintena de kilómetros al sur de Roma, fue recibido personalmente por Francisco a las puertas del monasterio Mater Ecclesiae, que se alza en los jardines vaticanos y que será su residencia definitiva.
"El papa Francisco le ha dado la bienvenida con gran y fraterna cordialidad. Después, juntos, se dirigieron a la capilla del monasterio para rezar", precisó el Vaticano en un comunicado.
Benedicto XVI "ahora está feliz por volver al Vaticano, donde pretende, como él mismo dijo el 11 de febrero (día en que anunció que renunciaría el 28 de ese mes) dedicarse al servicio de la Iglesia, sobre todo con la plegaria", precisó el portavoz, Federico Lombardi.
Ratzinger también prometió cuando se despidió de los cardenales "respeto incondicional y obediencia al nuevo papa", por lo que todos los observadores vaticanos, conociendo su personalidad y discreción, aseguran que no habrá "interferencias".
El papa Ratzinger se encuentra bien de salud, no tiene ningún problema específico, solo los achaques típicos de la edad, según precisó recientemente Lombardi, saliendo al paso de las informaciones que aseguraban que se encuentra enfermo.
Cuando recibió el 23 de marzo a Francisco en Castel Gandolfo se le vio moverse con cierta dificultad apoyándose en un bastón, con la voz más débil y más delgado que antes.
"El papa emérito es un anciano debilitado por la edad, pero no tiene ninguna enfermedad", precisó Lombardi.
Benedicto XVI regresó al Vaticano en helicóptero, el mismo medio en el que lo abandonó el 28 de febrero cuando puso fin a casi ocho años de pontificado. En aquella ocasión partió a las cinco de la tarde, la misma hora a la que llegó dos meses después.
En el helipuerto fue recibido por el decano, Angelo Sodano; y el secretario de Estado, Tarcisio Bertone.

lunes, 29 de abril de 2013

Benedicto XVI se trasladará presumiblemente el 2 de mayo al Vaticano

El papa emérito Benedicto XVI se trasladará esta semana, presumiblemente el jueves 2 de mayo, al monasterio Mater Ecclesiae que se encuentra en el interior del Vaticano, donde residirá definitivamente, informaron hoy fuentes vaticanas.

El pasado 25 de abril, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, informó que las obras de restauración del monasterio ya han concluido y que, "como estaba previsto", el papa Ratzinger se mudaría desde la residencia de Castel Gandolfo, a una treintena de kilómetros al sur de Roma, al Vaticano.

Ratzinger, de 86 años, se aloja en el palacio apostólico de Castel Gandolfo desde el pasado 28 de febrero, día de su renuncia al papado. Vive con su secretario particular y Prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo Georg Ganswein, y la "Familia Pontificia", como es conocido el reducido grupo que cuida al papa emérito. De la "Familia Pontificia" forman parte además de Ganswein, las cuatro laicas consagradas de la comunidad "Memores Domini" y un diácono belga.

Benedicto XVI se trasladará con toda la "familia pontificia" al monasterio vaticano, donde también está ya dispuesta una habitación para cuando venga a verlo su hermano Georg, también sacerdote, de 89 años, que vive en Alemania. Cuando anunció su renuncia, Benedicto XVI dijo que permanecería "oculto para el mundo", rezando por la Iglesia.

El monasterio "Mater Ecclesiae" se encuentra a pocos metros de la residencia de Santa Marta, donde se aloja el papa Francisco, por lo que, según las mismas fuentes, no hay que descartar que mantengan "frecuentes y discretos contactos".

A los dos papas les gusta pasear por los jardines vaticanos y rezar en la capilla que se levanta en la copia de la Gruta de Lourdes construida en los jardines. Para llegar hasta el lugar desde la residencia de Santa Marta hay que pasar por el monasterio donde se alojará Benedicto XVI.

El pasado 23 de marzo, Francisco viajó a Castel Gandolfo para saludar y almorzar con Benedicto XVI, con quien ha hablado en numerosas ocasiones por teléfono desde que fue elegido pontífice.

sábado, 23 de marzo de 2013

Francisco regresó al Vaticano tras almorzar con Benedicto XVI



El papa Francisco regresó al Vaticano tras visitar y almorzar con Benedicto XVI en la residencia de Castel Gandolfo, donde vive el pontífice emérito desde que renunció al papado el 28 de febrero pasado, informó el Vaticano.

El helicóptero en el que regresó Francisco partió de Castel Gandolfo a las 14.42 horas local (13:42 GMT). El papa fue despedido en el helipuerto por Benedicto XVI.

La visita duró casi tres horas y durante la misma rezaron juntos en la capilla del palacio apostólico, mantuvieron un encuentro a solas durante 45 minutos y comieron junto a los secretarios privados.

Francisco partió en helicóptero desde el Vaticano a Castel Gandolfo a las 12:03, hora local (11:03 GMT).

Se da la coincidencia que Francisco usó el mismo medio de transporte que uso Ratzinger el pasado 28 de febrero para abandonar el Vaticano tras casi ocho años de pontificado.

Esta ha sido la primera vez que se ven desde que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, de 76 años, fue elegido papa, el 13 de marzo, aunque ya habían hablado por teléfono en varias ocasiones en estos días.

Benedicto XVI, de casi 86 años, se encuentra en Castel Gandolfo, en espera de que se terminen las obras de reestructuración del monasterio en el interior de los Jardines vaticanos donde vivirá tras su renuncia.

viernes, 22 de marzo de 2013

El papa Francisco se reunirá mañana con Benedicto XVI

El papa Francisco se trasladará mañana a la residencia apostólica de Castel Gandolfo, a una treintena de kilómetros al sur de Roma, para visitar y almorzar con Benedicto XVI, que se aloja allí desde que dejó de ser Papa.

Francisco partirá en helicóptero desde el Vaticano a Castel Gandolfo a las 12.00 hora italiana (11.00 GMT) y llegará al palacio apostólico a las 12.15 y allí almorzará con el papa emérito en lo que supone un evento inédito en la historia de la Iglesia.

El Pontífice regresará al Vaticano tras el almuerzo.

Esta es la primera vez que se verán desde que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, de 76 años, fue elegido Papa el 13 de marzo, aunque ya han hablado por teléfono en varias ocasiones en estos días.

Francisco le llamó por teléfono justo después de ser elegido por los cardenales en el cónclave y también el pasado día 19 festividad de San José. El nombre de pila de Benedicto XVI es Joseph (José).

En estos días, el papa Francisco en todos los discursos que ha pronunciado siempre ha tenido palabras de afecto para Ratzinger al que siempre llama "mi Predecesor, el querido y venerado papa Benedicto XVI".

En su primera aparición en el balcón de la logia central de la basílica de San Pedro dijo: "Recemos por nuestro obispo emérito Benedico XVI. Recemos todos juntos por él, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo custodie".

En la audiencia que concedió a los cardenales el 15 de marzo subrayó que Benedicto XVI "ha enriquecido la Iglesia con su magisterio de fe, humildad y docilidad" y destacó su "gesto valeroso y humilde", sobre la renuncia.

También durante el encuentro que mantuvo con la prensa de todo el mundo que ha seguido el cónclave, el pasado 16 de marzo, tuvo palabras de recuerdo para Benedicto XVI, y el pasado día 19, durante la misa de inicio de pontificado dijo que era una coincidencia "muy rica de significado" que fuese la onomástica "de mi venerado predecesora, al que estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud".

Hoy, en la misma línea que Benedicto XVI, Francisco denunció la dictadura del relativismo, "que deja a cada uno como medida de sí mismo y pone en peligro la convivencia entre los hombres".

Benedicto XVI, de casi 86 años, se encuentra en Castel Gandolfo, en espera de que se terminen las obras de reestructuración del monasterio en el interior de los Jardines vaticanos donde vivirá tras su renuncia el pasado 28 de febrero.

sábado, 16 de marzo de 2013

Castel Gandolfo, el primer retiro de BENEDICTO XVI

SU SANTIDAD, COMO SE SEGUIRÁ LLAMANDO | SE ALOJARÁ EN CASTEL GANDOLFO, A 30 KILÓMETROS AL SUR DE ROMA, HASTA QUE FINALICEN LAS OBRAS DEL MONASTERIO DE CLAUSURA EN EL VATICANO DONDE FIJARÁ SU RESIDENCIA PERMANENTE. VEA CÓMO ES POR DENTRO EL PALACIO

Por: Joaquín Méndez Rosa/ EFE-REPORTAJES

Benedicto XVI se instalará en la residencia de Castel Gandolfo a partir de oficializar su renuncia. Según los expertos durante un par de meses por lo menos, el tiempo que calculan durarán las obras de acondicionamiento de su estancia definitiva: el monasterio de clausura Mater Ecclesia, en el recinto del Vaticano.

Acompañarán al santo padre que ha renunciado en este periplo dos secretarios y cuatro laicas, el personal que le cuida habitualmente en el Vaticano.

La localidad de Castel Gandolfo está situada a unos 30 kilómetros al sur de Roma, en la región del Lacio, a orillas del lago Albano, de origen volcánico, un lugar muy bello que es visible desde sus balcones apostólicos.

El palacio donde vivirá a partir del día 28 de febrero Benedicto XVI es la residencia habitual veraniega del heredero del trono de San Pedro y tiene concedidos derechos de extraterritorialidad, por lo que lo administran desde la Santa Sede.

Se trata de una edificación del siglo XVII, concretamente de 1626, diseñada por Carlo Maderno especialmente para el papa Urbano VIII, quien lo proyectó como residencia de campo para pasar el verano, aunque estuvo deshabitado desde 1870 hasta 1929. El complejo también cuenta con el Observatorio Vaticano.

Dentro del rosario de curiosidades por las que ha pasado este lugar de retiro veraniego de los pontífices, sólo estuvieron en alguna ocasión alojados en esas instalaciones 15 de los 31 papas que ha habido, según Saverio Petrillo, director de la Villa Pontificia de Castel Gandolfo donde lleva trabajando más de 40 años.

BELLOS JARDINES Y UNA GRANJA DE VACAS Y GALLINAS

Petrillo destaca del lugar su belleza y la tranquilidad, pero indica que no todos los papas han sabido apreciarla y relata la vez que el papa Inocencio XII (1691-1700) llegó al palacio una tarde de un día lluvioso y con una densa niebla y "le pareció tan feo el lugar que se marchó y nunca más volvió".

Todo lo contrario que le sucedió a Joseph Ratzinger, quien a lo largo de sus casi ocho años de pontificado ha pasado largas temporadas allí y donde escribió parte de la trilogía "Jesús de Nazaret". "Aqui tengo todo, el lago, la montaña y veo el mar", afirmó tras tomar posesión del palacio, una frase que el alcalde de la localidad grabó en una placa y colocó en una plaza.

Benedicto XVI se instalará en las dos plantas que conforman el apartamento papal, que incluye el dormitorio del pontífice, las habitaciones de los secretarios y las laicas consagradas que le cuidan y una capilla privada.

Una de las anécdotas preferidas por Saverio Petrillo es la de que, durante la Segunda Guerra Mundial, concretamente de enero a junio de 1944, este palacete sirvió de refugio a unas 10.000 personas y, durante aquellos meses, nacieron en el dormitorio papal 50 niños, ya que convirtieron esa estancia en un paritorio.

En agradecimiento, la mayoría de los padres de esas criaturas que vieron la luz en ese dormitorio tan especial, llamaron a sus hijos con el nombre de Eugenio o Pío, en honor del entonces pontífice Pío XII, Eugenio Pacelli.

Otra de las curiosidades que tiene este palacio de los papas es su gran extensión: 55 hectáreas de terreno, que es superior incluso al territorio que ocupa el Estado Vaticano en la capital de Italia.

El complejo pontificio consta de tres edificios denominados villas, que son el palacio papal, la villa Barberini y otro destinado a la administración. En él trabajan 55 personas, muchas de las cuales viven en el recinto vaticano con sus familias. También cuenta con un helipuerto.

Otro de los aspectos poco conocidos del complejo pontificio es que cuenta con una explotación ganadera de vacas y se obtienen de ellas en torno a 600 litros de leche diaria, que el Vaticano vende en su supermercado y en algunas lecherías locales y una granja con gallinas ponedoras, cuyos huevos también comercializan.

Pero, sin duda, de lo más bello de esta residencia veraniega de los sumos pontífices católicos son sus jardines, con una extensión de dos kilómetros de largo, que tienen un estanque y con cientos de árboles y rincones especiales, algunos proyectados por Bernini.

Según Petrillo, el palacio no cuenta con grandes obras de arte como ocurre en el Vaticano, y lo más destacado son varios tapices y una sillería china pintada a mano.




El papa Francisco visitará a Benedicto XVI el 23 de marzo Ciudad del Vaticano

El papa Francisco visitará a Benedicto XVI el próximo 23 de marzo en Castelgandolfo, la residencia papal cercana a Roma donde el papa emérito reside desde su histórica renuncia el pasado 28 de febrero, anunció el sábado el Vaticano.

El pontífice argentino tiene previsto llegar en helicóptero a las 11H15 GMT a Castelgandolfo, a unos 30 km al sur de la capital italiana, donde compartirá un almuerzo con su predecesor. Francisco ya habló por teléfono con Benedicto XVI el pasado miércoles, día de su elección, y quedó en reunirse pronto con él. Desde entonces, el nuevo pontífice ha tenido palabras afectuosas para su predecesor en cada una de sus apariciones públicas.

La víspera, en su encuentro con todos los cardenales en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, calificó su renuncia sin precedentes en los últimos 700 años de un "gesto valiente y humilde". "Dedico un pensamiento lleno de afecto y profunda gratitud" a Benedicto XVI, quien fue un intérprete "humilde y paciente" de su ministerio, "un patrimonio espiritual para todos", agregó en un discurso lleno de agradecimientos. Benedicto renunció al trono de Pedro alegando "falta de fuerzas" para seguir desempeñando su misión. ra/pc/it

martes, 12 de marzo de 2013

El nuevo Papa deberá afrontar grandes retos

El sucesor de Benedicto XVI tendrá que afrontar importantes retos dentro de la Iglesia, como son una mayor colegialidad, la reforma de la Curia romana, para hacerla más eficaz y transparente, y potenciar la nueva evangelización en un mundo cada vez secularizado.

El próximo pontífice deberá proseguir con el desarrollo del Concilio Vaticano II, que no está agotado, y potenciar el ecumenismo en aras de la unidad de los cristianos. Deberá afrontar, asimismo, los casos de clérigos pederastas, siguiendo las líneas de tolerancia cero adoptada por Benedicto; la escasez de vocaciones; el celibato sacerdotal; una mayor presencia de la mujer en las instituciones de la Iglesia Católica y, sin duda, la mejora de las relaciones con el Islam y sobre todo con los judíos.

En un mundo cada vez secularizado, donde la religión, como denunció en numerosas ocasiones el papa Ratzinger, se pretende relegar al ámbito privado, el 226 sucesor de San Pedro deberá trazar las líneas para recuperar ese espacio y tendrá que contar con una mayor participación laica complementaria.

El próximo Papa tendrá que canalizar las propuestas de los prelados, entre ellas una catequesis adecuada y el uso de nuevos lenguajes para mostrar a Cristo. La Iglesia que se encontrará tiene pendiente el tema de la colegialidad, es decir la relación entre la Curia y los episcopados nacionales, uno de los puntos que quedaron sin resolver en el anterior papado.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Revista Chi publica primeras fotos de Benedicto XVI



La revista italiana Chi publicó el miércoles en exclusiva mundial las primeras fotografías del "Papa emérito Benedicto XVI" después de su renuncia oficial el 28 de febrero.

Las fotografías han sido tomadas mientras paseaba por el jardín de la residencia veraniega de Castelgandolgo, a las afueras de Roma, donde permanecerá unos dos meses antes de trasladarse a un convento dentro del Vaticano.

El Papa emérito aparece con un bastón y gorra blanca, caminando en compañía de su secretario particular Georg Gänswein y dos religiosas laicas que trabajan a su servicio.

Las fotos fueron tomadas con un poderoso teleobjetivo y se pueden identificar los zapatos del Papa emérito, más oscuros.

Tras su inédita renuncia, Joseph Ratzinger se convirtió en "Su Santidad, Benedicto XVI, papa emérito".

La revista Chi, conocida por sus exclusivas mundanas, pertenece al grupo Mondadori, controlado por la familia del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi.

lunes, 4 de marzo de 2013

Sin candidato favorito, se prepara la elección papal



Hoy se realiza la primera reunión de los cardenales de la Iglesia Católica en el Vaticano para preparar el cónclave del Colegio Cardenalicio del que saldrá el sucesor de Benedicto XVI, sin que de momento se destaque la figura de un candidato fuerte.

Si en el cónclave de 2005, desde el primer momento despuntaron los cardenales Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI, y Carlo María Martini, aunque éste estaba ya enfermo de Parkinson, en el próximo, que previsiblemente comenzará el 11 de marzo, no se ven figuras destacables y, según los observadores, hay una fuerte fragmentación en el Colegio Cardenalicio.

Esa fragmentación también se ve, aseguran los vaticanistas, en el hecho de que inclusive grupos fuertes, como son tradicionalmente los purpurados italianos, los estadounidenses e incluso los latinoamericanos, se encuentran divididos y, de momento, no tienen un candidato a quien brindar su apoyo.

El caso de los escándalos de filtración de documentos reservados de Benedicto XVI y del Vaticano, conocido como Vatileaks, puede dañar las postulaciones italianas, precisan los observadores vaticanistas, ya que la gran mayoría de los documentos desvelados se refieren a casos internos en Italia y enfrentamientos entre miembros italianos de la curia.

El dossier del Vatileaks preparado por tres cardenales —octogenarios y que por tanto no podrán entrar en el cónclave— solamente lo conocen ellos y Benedicto XVI. En Roma se encuentran ya cerca de 150 cardenales, de los 207 que componen el Colegio Cardenalicio y se espera que el resto llegue entre este lunes y el miércoles.

De los 207 cardenales, 117 tienen menos de 80 años y el resto superan esa edad. La normativa vaticana contempla que sólo pueden entrar en la Capilla Sixtina, lugar del cónclave, los purpurados con menos de 80 años. Los otros, aunque no puedan votar, sí pueden ser elegidos pontífice y participar en las reuniones preparatorias.

Inasistentes. De los 117 electores, dos han anunciado que no participarán en el cónclave, el cardenal indonesio Julius Darmaatmadja, por enfermedad, y el británico Keith O’Brien, exarzobispo de Edimburgo acusado de “comportamiento inapropiado” hacia otros religiosos en los años 80 del siglo pasado.

No se descarta que tampoco asistan a las reuniones preparatorias algunos de los cardenales que superan los 80 años, por motivos de salud.

El fin de semana, los purpurados que ya habían aterrizado o permanecían en Roma han mantenido reuniones privadas, que han permitido que se conozcan mejor y en la que han comentado la situación de la Iglesia y diseñado el perfil del próximo Sumo Pontífice, que —coincide la mayoría— debe ser “relativamente joven”, para guiar con energía la Barca de Pedro. Por “joven” en el Vaticano se considera a un cardenal que tenga entre 60 y 70 años.

Los nombres de algunos papables ya han comenzado a murmurarse; no obstante, no hay favoritos. En la lista están los cardenales italianos Angelo Scola, arzobispo de Milán, de 71 años y cercano al movimiento Comunión y Liberación, y Gianfranco Ravasi, de 70, “ministro de Cultura” del Vaticano.

También se encuentra Marc Ouellet, canadiense, de 69 años, presidente de la Comisión Pontificia para América Latina; y Odilio Pedro Scherer, de 63 años y arzobispo de Sao Paulo.

La primera congregación de cardenales se instala este lunes a las 09.30 horas (08.30 GMT) y la segunda a las 17.00 (16.00 GMT). Todas las reuniones de los purpurados se celebrarán en el Aula Nueva del Sínodo, en el complejo del Aula Pablo VI.

Al respecto, el cardenal decano, Angelo Sodano, ya ha comentado que hasta que no se encuentren todos los cardenales electores en el Vaticano, no se fijará la fecha del crucial cónclave.

La normativa vaticana establece que debe comenzar entre 15 y 20 días después del inicio de la sede vacante, con el objetivo de permitir a todos los cardenales del mundo acudir a Roma.

Cardenales electores y elegibles

Mayores

De los 207 cardenales que componen el Colegio Cardenalicio, 90 tienen más de 80 años.

Regla

Según la norma vaticana, sólo pueden participar en el cónclave como electores los purpurados menores de 80 años.

Papables

Se barajan los nombres de los cardenales italianos Angelo Scola y Gianfranco Ravasi; del canadiense Marc Oullet y del arzobispo de San Pablo, Odilio Pedro Scherer.

Primera vez en la historia, un domingo sin Ángelus

Por primera vez en la historia, al menos que se conozca, el domingo no hubo Ángelus dominical dirigido por el Papa y no porque el Pontífice haya muerto, sino porque ha renunciado y la Iglesia se encuentra en Sede Vacante.

Todos los domingos, desde hacía casi ocho años, Benedicto XVI dirigía el rezo del Ángelus desde la ventana de su apartamento que tiene vista a la plaza de San Pedro, pero desde el jueves 28 de febrero, la ventana está cerrada, tras hacerse efectiva su renuncia.

El último Ángelus en la plaza de San Pedro se rezó el 24 de febrero, cuando unas 200 mil personas se concentraron en el recinto vaticano para estar junto al Papa.

Sin embargo, el domingo, en la basílica de San Pedro, numerosos fieles acudieron a la capilla del Santísimo Sacramento a rezar por los cardenales que deben elegir al próximo Sumo Pontífice y por el futuro sucesor de Benedicto XVI.

O’Brien admite conducta inapropiada

AFP/Londres

El cardenal británico Keith O’Brien, quien renunció al Arzobispado de Escocia el lunes bajo sospechas de conducta indecente, admitió ayer haber tenido un “comportamiento sexual” inapropiado y pidió “perdón” a la Iglesia y a quienes haya “ofendido”.

Tras las acusaciones que “en estos últimos días se hicieron públicas”, dijo O’Brien en un comunicado, “quiero aprovechar esta oportunidad para admitir que mi comportamiento sexual en ciertas ocasiones cayó por debajo del estándar que se espera de mí como cura, arzobispo y cardenal”.

“A aquellos que haya ofendido, les pido disculpas y perdón”, agregó en el comunicado, “también me disculpo ante la Iglesia Católica y el pueblo de Escocia”.

El lunes, O’Brien, jefe de la Iglesia Católica de Escocia, tras ser acusado por varios religiosos de “conducta inapropiada”, anunció en un comunicado que renunciaba como arzobispo y que no participará en el cónclave que elegirá al próximo Papa.

El cardenal británico, conocido últimamente por sus posiciones contra los homosexuales, está acusado de haber tenido, a partir de los años 80 del siglo pasado, “comportamientos indecentes” con tres sacerdotes y un excura, según el diario británico The Observer.

Uno de los sacerdote manifestó haber sido víctima de un interés especial por parte del cardenal después de una fiesta en la que hubo mucho alcohol. Otro de ellos afirmó que O’Brien aprovechaba las oraciones nocturnas para hacer gestos desplazados.

El nuevo papa enfrentará diez desafíos que hoy sacuden al catolicismo

Cuando el 25 de enero de 1959 el papa Juan XXIII convocó al Concilio Vaticano II, la Iglesia católica sintió que sus cimientos se sacudían. La esperanza de millones de católicos por una renovación se encendía como una llamarada.

Bajo el mando firme de su sucesor en el trono de Pedro, Pablo VI, el cónclave católico deliberó entre 1963 y 1965, y sentó las bases de la mayor reforma interna del catolicismo desde el cisma protestante desatado en el siglo XVI.

Sin embargo, el proceso quedó trunco, tal como el mismo Benedicto XVI, ahora Joseph Ratzinger, lo ha reconocido antes de su renuncia al pontificado.

Casi 50 años después de aquel frustrado proceso de cambio, la Iglesia católica enfrenta una inocultable crisis estructural producto de una confluencia de factores.

Entre los más importantes están el centralismo vaticano, el anacronismo del celibato, la expansión de la pederastia y los escándalos sexuales y la corrupción en las finanzas del Vaticano, casi todos resumidos en el informe del VatiLeaks que disparó la renuncia del ahora “papa emérito” Joseph Ratzinger.

Cisma silencioso
De hecho, se habla de un ‘cisma silencioso’ entre quienes buscan mantener la actual Iglesia-poder y aquellos que reclaman un cambio estructural bajo la amenaza de una escisión tan importante como la ocurrida en los inicios de la modernidad. En el siglo XIV, el catolicismo enfrentó el denominado Cisma de Occidente que partió la Iglesia en tres entre 1378 y 1418 por fuertes pugnas de poder.

Diez son los desafíos más importantes que deberá enfrentar el próximo papa. Los cuestionamientos internos, que se reflejan en las fuertes pugnas, se muestran en diversos países donde la Iglesia tiene un peso preponderante. Movimientos formados por sacerdotes y teólogos disidentes en Austria, Alemania, Irlanda, Francia y EEUU piden más democracia, elección directa de autoridades eclesiásticas, reforma del pontificado, del celibato y la ordenación de mujeres. También han surgido fuertes demandas para que los laicos puedan tener espacios de decisión en la organización de las parroquias y los obispados en que se divide la institución religiosa. “Un pastor en medio de lobos”, resumió L´Osservatore Romano, el diario del propio Vaticano.

Un mundo en revolución
La crisis se produce, además, en momentos en que avanzan en el mundo complejos fenómenos sociales y culturales de gran impacto en la feligresía católica.

El relativismo, la expansión de los movimientos evangélicos, la consolidación de los derechos sexuales diversos, la democratización en casi todos los estamentos y los desafíos políticos y culturales de la globalización y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Pese a los ajustes impulsados por Benedicto XVI en los últimos años, la Iglesia ha quedado rezagada. Quizás por el freno que las corrientes más conservadoras impusieron al propio Concilio Vaticano II, el gran intento por democratizarla en esta última etapa de la modernidad.

Benedicto XVI asegura que la institución religiosa es una obra divina y como tal “el Señor no permitirá que se hunda”. Sin embargo, la conducción de la barca de Pedro está en manos de hombres, que en muchos casos ejercen un enorme poder.

Quizás allí radique su mayor desafío, pasar de una Iglesia-poder a una Iglesia más apegada al mensaje evangélico. Expertos señalan que el dilema actual de la curia romana y de sus instituciones eclesiásticas pasa por retomar los preceptos del Concilio Vaticano II y abrirse a un diálogo más abierto con el mundo o encerrarse sobre sí misma en el camino que los integristas ‘lefebvrianos’ (encabezados por el arzobispo francés, Marcel Lefebvre), que sostienen posiciones ultraconservadoras, apegadas a la línea doctrinal anterior al Concilio Vaticano II. La opción de seguir por un camino u otro la tendrá el siguiente sucesor de Pedro

PAPABLES LATINOAMERICANOS

Odilo Scherer (Brasil), 63 años
Arzobispo de San Pablo, la mayor diócesis de América Latina. Es considerado un ‘conservador moderado’.

Claudio Hummes (Brasil), 78 años
Arzobispo emérito de San Pablo teólogo reconocido, proviene del país más católico del mundo.

J. Bergoglio (Argentina), 77 años
En 2005, durante el primer cónclave, fue el más votado, por detrás de Joseph Ratzinger (Benedicto XVI).

Ó. Rodríguez Maradiaga (Honduras), 70 años
Arzobispo de Tegucigalpa, considerado un ortodoxo en cuestiones doctrinales, pero moderno en sus acciones.

LO QUE SE VIENE EN LA IGLESIA CATÓLICA

Los retos del nuevo papa

El sucesor de Benedicto XVI, que el jueves renunció al papado, deberá enfrentar numerosos desafíos, que van de la contestación interna en la Iglesia hasta las finanzas del Vaticano, pasando por los problemas éticos y la persecución de los cristianos en algunas regiones.

Conflictos internos
Sobre todo en los países occidentales, la Iglesia enfrenta una oleada de cuestionamientos. En países como Austria, Alemania, Irlanda, Francia o Estados Unidos, movimientos formados por sacerdotes, religiosos o religiosas piden reformas estructurales vinculadas con más democracia

Reintegración de los tradicionalistas
Benedicto XVI no consiguió reintegrar al seno de la Iglesia a los integristas "lefebvrianos", que no aceptan la modernización que supuso el Concilio Vaticano II de principios de los años 1960. La negociación, a pesar de los esfuerzos del Papa, sigue en punto muerto.

Aculturación y pérdida de valores
Para la Iglesia, la "globalización" del catolicismo, que en muchas partes del mundo adopta liturgias y costumbres locales, es un problema. En los casos más extremos hay cristianos que se convierten a iglesias pentecostales o incluso al islam.

Comunicación y cultura
El próximo papa tendrá que continuar el diálogo con los laicos y seguir la modernización de la comunicación de la Iglesia, sobre todo a través de las redes sociales.

Abusos sexuales, pedofilia
La "tolerancia cero" decretada por Benedicto XVI y la recomendación a todos los obispos de colaborar con la justicia civil todavía no se aplican totalmente. Tres cuartas partes de las conferencias episcopales han puesto en marcha sistemas de lucha contra la pedofilia pero muchas siguen siendo reacias a esas instrucciones. La conciencia de la gravedad del problema no es la misma en todos los continentes y en algunos países la justicia civil no es eficaz.

Reforma de la curia
La reforma de la Curia romana (el conjunto de órganos de gobierno del Vaticano) ha sido uno de los grandes fracasos de Benedicto XVI, un papa más intelectual que gestor.

Persecución de cristianos y amenazas islamistas
Los cristianos sufren persecuciones y amenazas en varios países. El Vaticano está especialmente preocupado por las amenazas islamistas en países como Pakistán o en el Sahel africano.
También está en juego el diálogo con el islam, no siempre fluido. Las relaciones con el judaísmo, en cambio, han mejorado mucho en los últimos años.


Oriente Medio
El próximo papa tendrá que tratar la situación de los cristianos en Oriente Medio, donde nació la religión de Jesús. El Vaticano quiere proteger a esta minoría, hostigada en algunos países.

Cuestiones morales
El matrimonio homosexual, la bioética, el aborto o la eutanasia son temas que preocuparon mucho a Juan Pablo II y Benedicto XVI. Ambos papas consideraban que los valores familiares no son negociables y es muy probable que el próximo papa adopte la misma línea.

Cuentas del Vaticano
Durante su pontificado, Benedicto XIV logró avanzar en la transparencia de las cuentas del Vaticano y la lucha contra el blanqueo de capitales. Pero queda mucho por hacer y algunas congregaciones y diócesis, sobretodo en África, están lastradas por la corrupción. El Vaticano también se ha visto afectado por la crisis económica global y las donaciones han disminuido considerablemente.

ANÁLISIS

Las tareas del sucesor de Pedro
José Rafael Vilar / Analista Político
Cuando la fumata bianca escape de la Capilla Sixtina y el cardenal protodiácono Jean-Louis Tauran proclame el Habemus Papam!, deberá agregar: Et labore multum!
Porque al nuevo Vicario de Cristo —264 de la historia de la Iglesia, descontando antipapas, y Papado 266 (Benedicto IX lo fue 3 veces, luego excomulgado)— le esperan ingentes tareas para las que el renunciado papa emérito no se consideró apto para encarar.
El carisma del nuevo santo padre las priorizará pero el sucesor de Pedro tendrá que ejercer su poder para combatir los problemas que los Vatileaks empezaron a desnudar; además, el santo padre deberá profundizar la labor de Benedicto XVI para romper el silencio —y complicidad por omisión— sobre los casos de pedofilia cometidos por eclesiásticos; con ambos, el Sumo Pontífice deberá recuperar la percepción comprometida de la Iglesia en el mundo para —en el Año de la Fe— frenar el drenaje de fieles hacia las denominaciones evangélicas y el ateísmo. También el obispo de Roma deberá mejorar las relaciones con los musulmanes, avanzar en el ecumenismo de Juan Pablo II y recuperar el espíritu de Vaticano II, sin excluir las discusiones sobre el celibato y la ordenación femenina ni silenciar voces “disidentes”

viernes, 1 de marzo de 2013

l sucesor de Benedicto XVI será elegido por 115 cardenales

Un total de 117 cardenales menores de 80 años están llamados a elegir al sucesor de Benedicto XVI en el próximo cónclave, aunque dos ya han anunciado que no asistirán, uno por motivos de salud y otro acusado de "comportamiento inapropiado" hacia otros sacerdotes.

El Colegio Cardenalicio, conocido como el "club más selecto del mundo", está compuesto por 207 purpurados procedentes de 66 países, 51 de los cuales cuentan con cardenales electores. De esos 207 cardenales, 117 tienen menos de 80 años y el resto superan esa edad.

La normativa vaticana contempla que sólo pueden entrar en la capilla Sixtina, lugar del cónclave, los purpurados con menos de 80 años. Los otros, aunque no puedan votar, sí pueden ser elegidos pontífice y participar en las congregaciones (reuniones) previas.

De los 117 electores, dos han anunciado ya que no participarán en el cónclave, el indonesio Julius Riyadi Darmaatmadja, por enfermedad, y el británico Keith O'Brien, exarzobispo de St. Andrews y Edimburgo, acusado de "comportamiento inapropiado" hacia otros religiosos en la década de los años ochenta.

Por continentes, Europa sigue teniendo el mayor número de representantes en el Colegio Cardenalicio: 113, de los que 61 son electores y 52 octogenarios.

Le sigue América Latina, con 30, de ellos 19 electores y 11 octogenarios; América del Norte, con 22 cardenales, de ellos 14 electores y 8 octogenarios, y Asia con 20, once menores de 80 años y nueve que superan esa edad. África tiene 18 cardenales, 11 electores y 7 octogenarios, y Oceanía cuatro cardenales, uno elector y tres octogenarios.

Por países, Italia sigue estando a la cabeza con 49 cardenales (28 electores y 21 octogenarios), seguida de Estados Unidos con 19 (11 electores y 8 octogenarios) y España con diez (cinco electores y cinco mayores de 80 años).

Brasil continúa al frente en número de purpurados entre los países latinoamericanos, con nueve, de ellos cinco electores. Los otros cuatro son octogenarios y, como establece la normativa vaticana, no pueden elegir papa, aunque sí pueden ser elegidos.

Le siguen México, con cuatro, de ellos tres electores, y Argentina, también con cuatro, pero dos electores y dos octogenarios.

Colombia cuenta con tres purpurados, uno de ellos elector, seguida de Chile, con dos cardenales, uno elector y el otro octogenario.

Venezuela, Honduras, República Dominicana, Cuba, Perú, Bolivia y Ecuador tienen cada uno un purpurado elector, mientras que Nicaragua también tiene un cardenal, pero octogenario.

Benedicto XVI ha dormido bien, está sereno y dedica jornada a rezar

Benedicto XVI ha dormido bien, está sereno y distendido, anoche tras la cena paseó por el palacio de Castel Gandolfo y hoy a las 07:00 horas de la mañana (03:00 horas de Chile) ofició una misa en la capilla del departamento que ocupa en esa villa pontificia desde que ayer dejó de ser Papa.

Así lo señaló hoy el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, tras hablar esta mañana con el secretario del papa y Prefecto de la Casa Pontificia, Georg Ganswein, que acompaña al Papa Emérito en la residencia de verano ubicada a una treintena de kilómetros al sur de Roma.

Benedicto XVI, que dejó de ser Papa la tarde de ayer, vio anoche también algunos programas de televisión que recogían sus últimas horas como pontífice, y destacó el trabajo realizado por los medios.

Hoy tiene previsto dedicar unas horas a la reflexión y el rezo, a leer libros y a rezar el rosario a las cuatro de la tarde mientras pasea por los jardines de Castel Gandolfo.

Benedicto XVI se ha llevado numerosos libros a Castel Gandolfo, especialmente de teología, espiritualidad e historia.

En los días pasados, Benedicto XVI, según contó Ganswein a Lombardi, tocó el piano en el apartamento vaticano, señal de que su estado de ánimo está sereno.

No se descarta que en fechas próximas reanude su costumbre de tocar el piano por la noche, tras la cena.

También dedicará estos días a leer los miles de mensajes que ha recibido, muchos de ellos de personas sencillas, que le expresan -dijo Lombardi- todo su cariño y cercanía.

EFE

Benedicto XVI deja el trono de Pedro y ya es un peregrino más

Histórico. Con el repicar de miles de campanas, el papa se retiró del Vaticano. Prometió obedecer a su sucesor

Con miles de campanas de las basílicas de Roma repicando al unísono y entre lágrimas de sus colaboradores y de millones de fieles católicos, Benedicto XVI se despidió ayer a sus 85 años del trono de Pedro. Un hecho histórico, la salida de un papa en vida, que no ocurría desde hace más de 700 años.

Un helicóptero de la Fuerza Aérea italiana lo trasladó a las 16:07 (12:07 hora boliviana) hacia la residencial papal de Castel Gandolfo, 25 kilómetros al sur de la capital italiana, en lo que ya se inscribe como una despedida sin precedentes. Tras llegar al castillo medieval, Benedicto XVI se dirigió a una muchedumbre que lo vitoreó con banderas y pancartas de agradecimiento.

"Ya no seré papa. Soy simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinación por esta tierra", afirmó el prelado católico en sus últimos momentos como máximo líder del catolicismo frente a miles de seguidores que se reunieron para despedirlo.

A las 19:00 la renuncia se hizo efectiva, Benedicto XVI entregó el anillo del peregrino, sus zapatos rojos y dejó de ser el papa número 265 de una Iglesia que congrega a más de 1.200 millones de personas en los cinco continentes. Desde hoy ya es Joseph Ratzinger y asume como “papa emérito” de la Iglesia católica.

En las primeras horas de la mañana, el papa alemán se despidió de los cardenales que ya se encuentran en Roma para elegir al nuevo papa. Fue en la monumental Sala Clementina, donde Benedicto XVI prometió respetar y respaldar al futuro pontífice.

"Prometo respeto incondicional y obediencia al nuevo papa", afirmó ante los cardenales.

"Entre ustedes está el futuro papa, al que prometo mi respeto incondicional y obediencia. Continuaré rezando, especialmente en estos días (del cónclave)", afirmó Benedicto XVI, al que se le vio sereno y sonriente.

Benedicto XVI abogó para que el Colegio Cardenalicio sea "como una orquesta, en la que la diversidad pueda llevar a una armonía acorde".

El Obispo de Roma se refirió a la Iglesia y dijo que esta no es una "institución inventada por alguien, construida sobre una mesa, sino una realidad viviente, que vive transformándose aunque su naturaleza sigue siendo siempre la misma, ya que su naturaleza es Cristo".

Asistió un centenar de cardenales y tras sus palabras departió uno a uno con todos los purpurados.

En nombre de ellos, el decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, le expresó "gratitud" por sus ocho años de pontificado y el ejemplo que les ha dado en este tiempo.

Con miles de campanas de las basílicas de Roma repicando al unísono y entre lágrimas de sus colaboradores y de millones de fieles católicos, Benedicto XVI se despidió ayer a sus 85 años del trono de Pedro. Un hecho histórico, la salida de un papa en vida, que no ocurría desde hace más de 700 años.

Un helicóptero de la Fuerza Aérea italiana lo trasladó a las 16:07 (12:07 hora boliviana) hacia la residencial papal de Castel Gandolfo, 25 kilómetros al sur de la capital italiana, en lo que ya se inscribe como una despedida sin precedentes. Tras llegar al castillo medieval, Benedicto XVI se dirigió a una muchedumbre que lo vitoreó con banderas y pancartas de agradecimiento.

"Ya no seré papa. Soy simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinación por esta tierra", afirmó el prelado católico en sus últimos momentos como máximo líder del catolicismo frente a miles de seguidores que se reunieron para despedirlo.

A las 19:00 la renuncia se hizo efectiva, Benedicto XVI entregó el anillo del peregrino, sus zapatos rojos y dejó de ser el papa número 265 de una Iglesia que congrega a más de 1.200 millones de personas en los cinco continentes. Desde hoy ya es Joseph Ratzinger y asume como “papa emérito” de la Iglesia católica.

En las primeras horas de la mañana, el papa alemán se despidió de los cardenales que ya se encuentran en Roma para elegir al nuevo papa. Fue en la monumental Sala Clementina, donde Benedicto XVI prometió respetar y respaldar al futuro pontífice.

"Prometo respeto incondicional y obediencia al nuevo papa", afirmó ante los cardenales.

"Entre ustedes está el futuro papa, al que prometo mi respeto incondicional y obediencia. Continuaré rezando, especialmente en estos días (del cónclave)", afirmó Benedicto XVI, al que se le vio sereno y sonriente.

Benedicto XVI abogó para que el Colegio Cardenalicio sea "como una orquesta, en la que la diversidad pueda llevar a una armonía acorde".

El Obispo de Roma se refirió a la Iglesia y dijo que esta no es una "institución inventada por alguien, construida sobre una mesa, sino una realidad viviente, que vive transformándose aunque su naturaleza sigue siendo siempre la misma, ya que su naturaleza es Cristo".

Asistió un centenar de cardenales y tras sus palabras departió uno a uno con todos los purpurados.

En nombre de ellos, el decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, le expresó "gratitud" por sus ocho años de pontificado y el ejemplo que les ha dado en este tiempo.

Entre lágrimas y vítores
Pero el momento más emocionante sobrevino cuando Benedicto XVI tuvo que despedirse de los más cercanos colaboradores. Salió del palacio vaticano con un bastón y la túnica blanca característica. Luego, el papa se despidió del personal del Vaticano en el patio de San Dámaso del palacio apostólico antes de trasladarse acompañado por su secretario privado, George Gaenswein, que lloraba desconsoladamente.

Minutos después, Benedicto XVI se subió a un vehículo blindado negro que, en caravana, se trasladó hasta el helipuerto del Vaticano. Allí abordó el helicóptero blanco y sobrevoló la capital italiana seguido por medios internacionales que siguieron su paso minuto a minuto.

Desde el 11 de febrero cuando anunció que presentaría su renuncia, Benedicto XVI ha generado un sacudón político de enorme magnitud en una Iglesia católica sumida en una crisis política por las pugnas internas, los escándalos de pederastia y corrupción financiera en su interior. Al renunciar, Benedicto XVI rompe una tradición de más de 700 años en que los papas solo dejaban su cargo cuando morían, y abre una etapa de debate de enorme relevancia en el catolicismo. El último papa en renunciar voluntariamente fue Celestino V en 1294.

El último tuit
En la era de la posmodernidad, el papa de las redes sociales envió un último mensaje a través del Twitter: "Gracias por vuestro amor y cercanía. Que experimentéis siempre la alegría de tener a Cristo como el centro de vuestra vida". Sus cuentas en varias lenguas, con millones de seguidores en todo el mundo, quedarán suspendidas hasta que el cónclave elija a su sucesor.

Se terminaba así el mandato de una de las personalidades más influyentes de la Iglesia católica. El mismo que en los años 60 impulsó reformas en el Concilio Vaticano II, pero que en los 80 dio una estocada a la emergente Teología de la Liberación en América Latina por su “opción preferencial por los pobres”.

El mismo que, frente a las denuncias de las víctimas y la presión de los medios de comunicación, inició un proceso para sancionar a sacerdotes y obispos involucrados en el abuso de niños y jóvenes. Su renuncia se precipitó después de conocer, en diciembre pasado, el segundo informe sobre el VatiLeaks elaborado por tres cardenales, sobre el robo y la filtración de documentos secretos de su entorno que revelaban estas pugnas de poder.

Dijo basta y argumentó que sus fuerzas ya no eras suficientes para encarar este complejo y difícil proceso. Desde hoy, Joseph Ratzinger será la cabeza de una estrecha familia pontificia conformada por su secretario George Ganswein y cuatro laicas consagradas que lo cuidarán hasta el final de sus días. Descansará y orará por el futuro de su amada Iglesia católica

Pero el momento más emocionante sobrevino cuando Benedicto XVI tuvo que despedirse de los más cercanos colaboradores. Salió del palacio vaticano con un bastón y la túnica blanca característica. Luego, el papa se despidió del personal del Vaticano en el patio de San Dámaso del palacio apostólico antes de trasladarse acompañado por su secretario privado, George Gaenswein, que lloraba desconsoladamente.
Minutos después, Benedicto XVI se subió a un vehículo blindado negro que, en caravana, se trasladó hasta el helipuerto del Vaticano. Allí abordó el helicóptero blanco y sobrevoló la capital italiana seguido por medios internacionales que siguieron su paso minuto a minuto.

Desde el 11 de febrero cuando anunció que presentaría su renuncia, Benedicto XVI ha generado un sacudón político de enorme magnitud en una Iglesia católica sumida en una crisis política por las pugnas internas, los escándalos de pederastia y corrupción financiera en su interior. Al renunciar, Benedicto XVI rompe una tradición de más de 700 años en que los papas solo dejaban su cargo cuando morían, y abre una etapa de debate de enorme relevancia en el catolicismo. El último papa en renunciar voluntariamente fue Celestino V en 1294.

El último tuit
En la era de la posmodernidad, el papa de las redes sociales envió un último mensaje a través del Twitter: "Gracias por vuestro amor y cercanía. Que experimentéis siempre la alegría de tener a Cristo como el centro de vuestra vida". Sus cuentas en varias lenguas, con millones de seguidores en todo el mundo, quedarán suspendidas hasta que el cónclave elija a su sucesor.

Se terminaba así el mandato de una de las personalidades más influyentes de la Iglesia católica. El mismo que en los años 60 impulsó reformas en el Concilio Vaticano II, pero que en los 80 dio una estocada a la emergente Teología de la Liberación en América Latina por su “opción preferencial por los pobres”.

El mismo que, frente a las denuncias de las víctimas y la presión de los medios de comunicación, inició un proceso para sancionar a sacerdotes y obispos involucrados en el abuso de niños y jóvenes. Su renuncia se precipitó después de conocer, en diciembre pasado, el segundo informe sobre el VatiLeaks elaborado por tres cardenales, sobre el robo y la filtración de documentos secretos de su entorno que revelaban estas pugnas de poder.

Dijo basta y argumentó que sus fuerzas ya no eras suficientes para encarar este complejo y difícil proceso. Desde hoy, Joseph Ratzinger será la cabeza de una estrecha familia pontificia conformada por su secretario George Ganswein y cuatro laicas consagradas que lo cuidarán hasta el final de sus días. Descansará y orará por el futuro de su amada Iglesia católica.



Evento mediático. Pantallas gigantes, transmisión en vivo y helicópteros de última generación fueron parte de la salida de Benedicto XVI del poder




Papado en cifras

3.223 días de pontificado
Ocho años y diez meses duró el pontificado de Benedicto XVI, el número 265 de la historia.

3 encíclicas papales
Son las que aprobó Benedicto XVI: Deus caritas est (2006); Spe salvi (2007) y Caritas in veritate (2009)




Principales medidas papales

Sínodos y y consistorios
Benedicto XVI celebró tres sínodos generales de obispos (2005, 2008 y 2012) y cinco consistorios, uno de ellos específico sobre los casos de sacerdotes pederastas.

Papa viajero, también
Ha viajado por una veintena de países, entre ellos España; Alemania, su país natal; el Reino Unido, país al que llegó en la primera visita de Estado de un pontífice desde 1534; y Cuba.

Elección del papa y misa en latín
Suprimió la elección de papa por mayoría simple (2007) y facilitó la celebración de la misa en latín, según el rito tridentino (2007). En su último decreto permitió adelantar el cónclave.



Análisis

Su renuncia es un acto de valentía moral que es ejemplo para el mundo
Armando Loayza | Exembajador ante la Santa Sede

Se trata de un hecho histórico desde todo punto de vista. A Benedicto XVI se lo ha visto conmovido por este cambio que es de trascendencia universal. Hay que entender que el papa no solo es líder de los 1.200 millones de católicos, sino que tiene un peso fundamental en Occidente y para todas las religiones del mundo que sostienen una visión espiritual del hombre.

Su renuncia se ha transformado en un acto de valentía moral muy grande. Ha roto con una costumbre de más de 600 años en la que los papas se iban cuando morían. Él ha tenido el coraje moral de decir que sus capacidades físicas no le alcanzan para cumplir con un magisterio tan demandante que conlleva una responsabilidad tan alta.

La Iglesia tiene grandes cuestiones que resolver. Benedicto XVI las ha enfrentado. En el tema de la pedofilia él ha dado lugar a los procesos internos para realizar una purga y establecer sanciones como no había ocurrido antes.

Estamos en un mundo muy complejo donde se ha impuesto un relativismo moral muy grande. Él se da cuenta de que no puede con este desafío y da paso a otro pontífice para que asuma esta tarea. Este es un símbolo poderoso para la política mundial.

Estamos ante una demostración muy grande, desprendimiento no tan común en la política internacional. Demuestra que es posible no tener un aferramiento al poder. Que las responsabilidades también pueden tener su límite. Esta renuncia va a tener un impacto tanto en la Iglesia como en el mundo para tantos gobernantes. El poder termina cuando una persona reconoce que ya no está en condiciones de asumirlo.

Estamos ante un gesto de mucha humildad. Benedicto XVI va a pasar a la historia por este gesto de renuncia. Fue un profundo pensador de la Iglesia católica y un gran teólogo. Se trata de una persona con una intelectualidad y un pensamiento muy rico

Bertone asume el mando del catolicismo

El Cardenal camarlengo, como manda el derecho canónico, es la principal autoridad eclesiástica, mientras se designa al nuevo Sumo Pontífice.

Cuando fallece un papa o renuncia, como es este caso, el gobierno provisional de la Iglesia Católica pasa a manos del cardenal camarlengo, cargo que ostenta el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, nacido en Romano Canavese, Italia, el 2 de diciembre de 1934.
Las tareas durante el interregno. El Cardenal camarlengo es el que se encarga de la administración de los bienes y de los derechos temporales de la Santa Sede, ayudado por tres purpurados asistentes.
También es quien se encarga de confirmar —una vez informado por el Prefecto de la Casa Pontificia— de la muerte del papa, de firmar el acta del deceso, de sellar el apartamento del pontífice difunto, de tomar posesión del Palacio Apostólico Vaticano y de los palacios Lateranense y de Castel Gandolfo.
Lo primero que hizo el camarlengo, una vez que Benedicto XVI dejó de ser papa, fue sellar el apartamento del pontífice y tomar posesión del Palacio Apostólico Vaticano.
Visto que Benedicto XVI se marcha a Castel Gandolfo y allí no se guardan documentos importantes del Pontificado, la residencia de verano de los papas que se levanta sobre el lago Albano, a una treintena de kilómetros al sur de Roma, no fue precintada.
La Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis prevé que, mientras esté vacante la Sede Apostólica, el colegio de cardenales no tiene ninguna jurisdicción sobre las cuestiones que corresponden al Papa.
También indica que los cardenales deben tomar decisiones urgentes como establecer el programa del sepelio.

“Ya no soy el pontífice, sino un peregrino más”. Benedicto XVI lanzó esa proclama desde el balcón central del palacio de Castel Gandolfo, la residencia veraniega del Pontífice, durante el último acto público de su pontificado. A partir de anoche, pasó a ser Papa Emérito y mantendrá el nombre que adoptó al tiempo de asumir la conducción de la mayor congregación religiosa del planeta. Benedicto XVI residirá en un convento de clausura por el resto de sus días.