Aquella tradición de convivir con los muertos, aunque sea un día al año, nació antes de la llegada de los españoles y aún se mantiene vigente. La irrupción de la religión católica no acabó con esta costumbre; es más, ambas culturas confluyeron y conviven hasta el presente.
Albó —quien además de sacerdote jesuita es antropólogo español— indicó que “en Bolivia casi no hay diferencia entre el Día de Todos Santos y el Día de los Difuntos, ambas celebraciones van juntas”.
Para el experto, durante esta época existe una confluencia de creencias europeas y latinoamericanas. Sostuvo que ambas culturas “se han posesionado en una misma cosa y el punto central en unos y otros es sentir que los difuntos están vivos, y que tienen otra forma de vida. Hablamos de seres que están vivos y los recordamos una vez al año y estamos junto a ellos. Les tenemos cariño y así nos protegen”.
Aquel encuentro entre los seres que se han ido y los que permanecen en este mundo se produce en la mesa, donde los vivos colocan los manjares preferidos de sus difuntos.
Herencia. El antropólogo David Mendoza también utiliza la palabra sincretismo para referirse a la fecha. “Hablar del Día de Todos Santos y del Día de los Difuntos significa hablar de las costumbres heredadas de los pueblos indígenas de la cultura aymara y quechua que se ha cristianizado por la imposición colonial de la Iglesia Católica”.
Por un lado, según Mendoza, está la fiesta de las almas, de los ajayus (espíritus), de las chullpas, de los ancestros, de las lluvias para fertilizar la tierra; y en la otra acera están los referentes católicos, las misas en los templos católicos y el empleo de los símbolos heredados de España.
El fenómeno atravesó el país del campo a la ciudad; sin embargo, señaló Mendoza, en el área rural se conservan las costumbres con mayor identidad. “Hay música adecuada para la celebración, la gente va a los panteones, se hacen oraciones. Después, en la comunidad, hay ritos de fertilidad para la época de lluvias que dura desde noviembre hasta carnavales. Existe toda una ritualidad que aún se conserva”.
En la ciudad, especialmente en la urbe paceña, hay una preeminencia católica, aunque también hay la costumbre de ir al cementerio y seguir con algunos ritos como la elaboración de las masitas o los altares que se levantan para los difuntos.
La celebración de Todos Santos tiene una mayor influencia en el mundo aymara y quechua, en la parte occidental del país. Para Mendoza, los migrantes también han llevado la celebración a las urbes del noreste.
Albó explicó que en las tierras bajas el Día de los Difuntos depende de la cultura que celebra la fiesta. “Por ejemplo, para los guaranís el retorno de los finados es en Carnaval, así, depende de las culturas”.
En el país, la muerte está relacionada con la vida y luce sus galas en estos días. Igual que aquel inca cuyo cadáver era venerado por los suyos.
Dos fechas claves de noviembre
1 de noviembre
La Iglesia Católica conmemora el Día de Todos Santos y está instituido en honor de los patronos conocidos y desconocidos. El homenaje fue instaurado por el papa Urbano IV, para compensar cualquier falta en el calendario a las fiestas de los santos durante el año.
2 de noviembre
La fecha también se la conoce como la fiesta de Todos los Fieles Difuntos. Se eligió esta jornada por la cercanía con la celebración de Todos Santos. Para la comunidad católica, esta fecha es un día feriado. En Latinoamérica, especialmente en México, se rinde un homenaje especial a la muerte.
Cuando las almas visitan a sus seres queridos
En el dossier Todos Santos, del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), el antropólogo y escritor Édgar Arandia explica que durante esta jornada se vive “una fiesta que moviliza a todas las zonas, en mayor o menor grado.
El rito de la celebración no ha variado sustancialmente con el tiempo; el 1 de noviembre se prepara la ‘mesa’, una especie de altar en el que ocupa lugar preferencial la fotografía del difunto, con masitas, frutas y las comidas y bebidas que más le gustaban en vida, para recibir a su alma que, según la creencia, llega al mediodía. Además, algunas familias suelen poner su música favorita y contar anécdotas sobre su vida”.
En el mismo documento, publicado el 2007, Arandia señala que los recién fallecidos son “almas nuevas”. Son almas a las que se les debe recibir y despedir de la mejor manera y el mismo rito debe repetirse por lo menos tres años. Si esto no sucede así; entonces se cree que podrían molestarse e “interferir en los planes de los que se quedaron”.
Las almas se quedan en este mundo durante un día. Así, el 2 de noviembre vuelven a su mundo. Y, previamente, los parientes ofrecen meriendas o masitas a quienes rezan por sus difuntos.
Años atrás, el Concejo Municipal prohibió que la celebración se efectúe en el interior del Cementerio General, argumentando que los dolientes bebían en exceso. El municipio no pudo con la tradición y ahora se abrieron las puertas del camposanto, aunque está prohibido el consumo de alcohol.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Inocencia, la ‘santa’ a la que rezan por amor y otros favores
Muchos orureños la consideran una santa milagrosa, aunque las historias también la vinculan con misterios de muerte. Inocencia Flores, fue bautizada así por los devotos debido a su corta edad y las flores que le llevaban a su tumba. Fue encontrada muerta en una tienda de artefactos de la calle Adolfo Mier y Bakovic (ex Buenos Aires), cuyo dueño intentó abusar de ella y al encontrar resistencia le asestó 24 puñaladas.
El asesino fue detenido y sentenciado a 30 años de prisión, pero se dice que aquél encontró la muerte en el penal de San Pedro de Oruro, aunque existe otra versión en sentido de que fue trasladado al penal de alta seguridad de Chonchocoro, en La Paz.
Devotos. Un devoto cuenta que los primeros lunes de cada mes la tumba de la cholita acoge a más de 700 personas. Muchas de ellas rezan de pie y de rodillas, mientras tanto algunos soplan los braseros, rocían con alcohol y cerveza negra los alrededores, y los más se sientan en los banquitos para acullicar coca y fumar cigarrillos. Es el único nicho con gran cantidad de flores y braseros humeantes, bajo un techo construido sobre cuatro pilares.
Mientras acullica y fuma, Julia cuenta que Inocencia tiene devotos de todo el país, desde Tarija, Villazón, Cochabamba, La Paz, Sucre, Santa Cruz y otros lugares, incluso argentinos, chilenos, peruanos y españoles, que van a la tumba a rezarle y a pedirle muchos favores.
“No le he pedido riqueza, sino trabajo y salud, nada más; hasta le he pedido que me ayude con mis hijas: Me los ha concedido, ahora tengo trabajo, soy independiente, no me falta dinero y siempre termino la comida que preparo para vender”, dice.
“Yo le he pedido que me ayude en mi negocio, que me dé salud y me proteja en los viajes que hago, y todo me ha concedido, por eso vengo desde hace dos años”, comenta Justina Villca Quispe, una paceña que supo de Inocencia a través de su abuela.
La cholita también es recordada por haber “curado” a una paralítica. “Mi madre quedó paralítica cuando yo tenía 20 años y alguien me ha sugerido que vaya al cementerio y pida a la cholita Inocencia ayuda para que mi madre camine. Fui a rezar y a pedirle que me haga ese favor; mi mamita se ha sanado y camina, hoy tiene 95 años. Fue un milagro”, cuenta Cornelio Solá Montemayor.
Otro devoto que prefirió el anonimato narra con lágrimas que Inocencia ha curado a su madre de un cáncer, por la que le cortaron la mandíbula por mala praxis en La Paz. La mujer vive ahora sana y con fe.
Misterios. Los esposos Jorge René Gutiérrez y Felisa Arteaga, que por 34 años fueron los custodios del nicho de la cholita, encontraron la muerte el 15 de diciembre del 2010. Aparecieron golpeados con una picota en la nuca y, extrañamente, quien les quitó la vida no se llevó nada ni las joyas ni el dinero ni el oro ni los artefactos de la casa.
Aquéllos se habían atribuido la paternidad de Inocencia, en razón de que ésta no tenía identidad ni lugar de procedencia, y nadie la reclamó tras su muerte. Algunos dicen que era de Paria, otros aseguran que era k’ochala. Los esposos cuidaron la tumba, la limpiaron y fueron los anfitriones de los cientos de devotos. Felisa vendía coca, velas, alcohol y cigarros. Su puesto de comercio era muy concurrido y tenía buenas ganancias, y el marido sólo limpiaba, barría y ordenaba el lugar.
Algunos dicen que por envidia fueron asesinados y otros indican que el alma de Inocencia se los llevó para que no sufran por la edad. Ambos fueron enterrados a ambos lados de la tumba de la “santa”. Hoy son los hijos y los nietos quienes se dedican a cuidar el nicho de Inocencia, como también el de sus padres.
Diferencias entre los difuntos
Visitado
La tumba del compositor José Jach’a Flores es muy visitada.
Olvidados
Nadie visita a los autores del Himno a Oruro, César Achaval y José Encinas.
El asesino fue detenido y sentenciado a 30 años de prisión, pero se dice que aquél encontró la muerte en el penal de San Pedro de Oruro, aunque existe otra versión en sentido de que fue trasladado al penal de alta seguridad de Chonchocoro, en La Paz.
Devotos. Un devoto cuenta que los primeros lunes de cada mes la tumba de la cholita acoge a más de 700 personas. Muchas de ellas rezan de pie y de rodillas, mientras tanto algunos soplan los braseros, rocían con alcohol y cerveza negra los alrededores, y los más se sientan en los banquitos para acullicar coca y fumar cigarrillos. Es el único nicho con gran cantidad de flores y braseros humeantes, bajo un techo construido sobre cuatro pilares.
Mientras acullica y fuma, Julia cuenta que Inocencia tiene devotos de todo el país, desde Tarija, Villazón, Cochabamba, La Paz, Sucre, Santa Cruz y otros lugares, incluso argentinos, chilenos, peruanos y españoles, que van a la tumba a rezarle y a pedirle muchos favores.
“No le he pedido riqueza, sino trabajo y salud, nada más; hasta le he pedido que me ayude con mis hijas: Me los ha concedido, ahora tengo trabajo, soy independiente, no me falta dinero y siempre termino la comida que preparo para vender”, dice.
“Yo le he pedido que me ayude en mi negocio, que me dé salud y me proteja en los viajes que hago, y todo me ha concedido, por eso vengo desde hace dos años”, comenta Justina Villca Quispe, una paceña que supo de Inocencia a través de su abuela.
La cholita también es recordada por haber “curado” a una paralítica. “Mi madre quedó paralítica cuando yo tenía 20 años y alguien me ha sugerido que vaya al cementerio y pida a la cholita Inocencia ayuda para que mi madre camine. Fui a rezar y a pedirle que me haga ese favor; mi mamita se ha sanado y camina, hoy tiene 95 años. Fue un milagro”, cuenta Cornelio Solá Montemayor.
Otro devoto que prefirió el anonimato narra con lágrimas que Inocencia ha curado a su madre de un cáncer, por la que le cortaron la mandíbula por mala praxis en La Paz. La mujer vive ahora sana y con fe.
Misterios. Los esposos Jorge René Gutiérrez y Felisa Arteaga, que por 34 años fueron los custodios del nicho de la cholita, encontraron la muerte el 15 de diciembre del 2010. Aparecieron golpeados con una picota en la nuca y, extrañamente, quien les quitó la vida no se llevó nada ni las joyas ni el dinero ni el oro ni los artefactos de la casa.
Aquéllos se habían atribuido la paternidad de Inocencia, en razón de que ésta no tenía identidad ni lugar de procedencia, y nadie la reclamó tras su muerte. Algunos dicen que era de Paria, otros aseguran que era k’ochala. Los esposos cuidaron la tumba, la limpiaron y fueron los anfitriones de los cientos de devotos. Felisa vendía coca, velas, alcohol y cigarros. Su puesto de comercio era muy concurrido y tenía buenas ganancias, y el marido sólo limpiaba, barría y ordenaba el lugar.
Algunos dicen que por envidia fueron asesinados y otros indican que el alma de Inocencia se los llevó para que no sufran por la edad. Ambos fueron enterrados a ambos lados de la tumba de la “santa”. Hoy son los hijos y los nietos quienes se dedican a cuidar el nicho de Inocencia, como también el de sus padres.
Diferencias entre los difuntos
Visitado
La tumba del compositor José Jach’a Flores es muy visitada.
Olvidados
Nadie visita a los autores del Himno a Oruro, César Achaval y José Encinas.
Rezo a almas olvidadas cierra fiesta de muertos
Muchos saben que un lugar propicio para que sucedan sucesos extraños son los cementerios, especialmente en aquellos lugares donde están sepultadas muchas personas que han fallecido en diferentes circunstancias.
Sin embargo, desde hace varios años los cráneos o “ñatitas”, que pertenecieron a personas que murieron en soledad o fueron olvidados con el paso del tiempo, han sido rescatados y cada 8 de noviembre son recordadas a través de rituales ancestrales y misas celebradas en las capillas de los cementerios.
En Cochabamba, decenas de personas conmemoran la misa de las calaveras este 8 de noviembre y con ello cierran el culto a los difuntos. Este culto se sustenta en migrantes que trajeron el ritual de los andes, donde la tradición está más arraigada.
Yesmy Uría es de las primeras que comenzó con esta tradición en Cochabamba. Contó que cada año arma una mesa para Celso Sánchez, dos angelitos y don Teodosio; y, durante todo el año cuida que los cuatro cráneos tengan velas y oraciones.
Explicó que la creencia más arraigada es la de “tender la mesa el 1 de noviembre y levantarla al día siguiente. Pero las almas no se van ese día, sino el 8 y para despedirlas se hace la fiesta de la octava de las almas”.
Expansión de la fiesta
Una característica de este ritual es su expansión y la devoción creciente hacia a las denominadas almas olvidadas, entre ellas, la denominada “cholita sin nombre” y “la Shirley” de Sipe Sipe. Otro fenómeno más urbano es el del “minerito milagroso”
Aunque la devoción por estos íconos cobra mayor fuerza el Día de Difuntos, la creencia por ellas se expresa durante todo el año a través de visitas masivas a sus tumbas de personas que llegan ante ellos para pedir un sinfín de favores y posteriormente agradecer por todo lo recibido. Incluso, en el Cementerio General hay grupos de personas que llevan flores a la fosa común, pero, también hay quienes buscan a estas almas para hechizos y sucesos maléficos.
“Hay gente muy temerosa de las calaveritas, pero no hay nada de malo”, concluyó Yesmy Uría.
Rituales en diferentes lugares
“Ñatitas” o “tojlitos”
Decenas de personas conmemoran en Cochabamba, el 8 de noviembre, el culto a las calaveras o cráneos con misas que se celebran en la capilla del Cementerio General, durante gran parte del día.
Los cráneos más conocidos como “las ñatitas” son adornados para esta ocasión con sombreros y chalinas, si el difunto fue un varón; flores y coronas, para las difuntas. Todas llegan en sus urnas y luego son llevadas a fiestas, donde abunda la bebida, música y decorado fúnebre.
Las “almas olvidadas”
Desde hace un par de años las almas olvidadas del Cementerio General, que en su mayoría son indigentes que murieron y nunca fueron reclamados por un familiar, son visitadas por personas anónimas que en momentos de crisis buscan el auxilio de las almas; sin embargo, también son requeridas para hacer maldades, por lo que, los vigilantes del Cementerio extreman esfuerzos para evitar que seres con malas intensiones se acerquen a este mausoleo.
“La cholita sin nombre”
La devoción por esta mujer de pollera comenzó hace 22 años, cuando fue hallada muerta y carcomida por los perros en el río Sulti en San Benito; pero, recién hace un par de años se acrecentó su fama de milagrosa. Durante la festividad de Todos Santos su tumba fue visitada por decenas de personas, que le llevaron flores, velas y también un artículo relacionado con el favor recibido como zanahorias, en agradecimiento por la buena cosecha; y prendas, por las buenas ventas de los sastres.
“Shirley de Sipe Sipe”
Son decenas los que cada día acuden a las rocas, donde fue asesinada Shirley Quispe (18) y ahora hay una capilla, a pedirle favores al alma de “Shirley”. Según la historia la joven fue asesinada por su pareja, cuando tenía 8 meses de embarazo.
Tras el trágico final, sus familiares comenzaron a visitar el lugar y posteriormente desconocidos, que al relacionar su buena fortuna empezaron a propagar las virtudes de “la Shirley”.
Sin embargo, desde hace varios años los cráneos o “ñatitas”, que pertenecieron a personas que murieron en soledad o fueron olvidados con el paso del tiempo, han sido rescatados y cada 8 de noviembre son recordadas a través de rituales ancestrales y misas celebradas en las capillas de los cementerios.
En Cochabamba, decenas de personas conmemoran la misa de las calaveras este 8 de noviembre y con ello cierran el culto a los difuntos. Este culto se sustenta en migrantes que trajeron el ritual de los andes, donde la tradición está más arraigada.
Yesmy Uría es de las primeras que comenzó con esta tradición en Cochabamba. Contó que cada año arma una mesa para Celso Sánchez, dos angelitos y don Teodosio; y, durante todo el año cuida que los cuatro cráneos tengan velas y oraciones.
Explicó que la creencia más arraigada es la de “tender la mesa el 1 de noviembre y levantarla al día siguiente. Pero las almas no se van ese día, sino el 8 y para despedirlas se hace la fiesta de la octava de las almas”.
Expansión de la fiesta
Una característica de este ritual es su expansión y la devoción creciente hacia a las denominadas almas olvidadas, entre ellas, la denominada “cholita sin nombre” y “la Shirley” de Sipe Sipe. Otro fenómeno más urbano es el del “minerito milagroso”
Aunque la devoción por estos íconos cobra mayor fuerza el Día de Difuntos, la creencia por ellas se expresa durante todo el año a través de visitas masivas a sus tumbas de personas que llegan ante ellos para pedir un sinfín de favores y posteriormente agradecer por todo lo recibido. Incluso, en el Cementerio General hay grupos de personas que llevan flores a la fosa común, pero, también hay quienes buscan a estas almas para hechizos y sucesos maléficos.
“Hay gente muy temerosa de las calaveritas, pero no hay nada de malo”, concluyó Yesmy Uría.
Rituales en diferentes lugares
“Ñatitas” o “tojlitos”
Decenas de personas conmemoran en Cochabamba, el 8 de noviembre, el culto a las calaveras o cráneos con misas que se celebran en la capilla del Cementerio General, durante gran parte del día.
Los cráneos más conocidos como “las ñatitas” son adornados para esta ocasión con sombreros y chalinas, si el difunto fue un varón; flores y coronas, para las difuntas. Todas llegan en sus urnas y luego son llevadas a fiestas, donde abunda la bebida, música y decorado fúnebre.
Las “almas olvidadas”
Desde hace un par de años las almas olvidadas del Cementerio General, que en su mayoría son indigentes que murieron y nunca fueron reclamados por un familiar, son visitadas por personas anónimas que en momentos de crisis buscan el auxilio de las almas; sin embargo, también son requeridas para hacer maldades, por lo que, los vigilantes del Cementerio extreman esfuerzos para evitar que seres con malas intensiones se acerquen a este mausoleo.
“La cholita sin nombre”
La devoción por esta mujer de pollera comenzó hace 22 años, cuando fue hallada muerta y carcomida por los perros en el río Sulti en San Benito; pero, recién hace un par de años se acrecentó su fama de milagrosa. Durante la festividad de Todos Santos su tumba fue visitada por decenas de personas, que le llevaron flores, velas y también un artículo relacionado con el favor recibido como zanahorias, en agradecimiento por la buena cosecha; y prendas, por las buenas ventas de los sastres.
“Shirley de Sipe Sipe”
Son decenas los que cada día acuden a las rocas, donde fue asesinada Shirley Quispe (18) y ahora hay una capilla, a pedirle favores al alma de “Shirley”. Según la historia la joven fue asesinada por su pareja, cuando tenía 8 meses de embarazo.
Tras el trágico final, sus familiares comenzaron a visitar el lugar y posteriormente desconocidos, que al relacionar su buena fortuna empezaron a propagar las virtudes de “la Shirley”.
TODOS SANTOS
Tres niños en San Benito rezan por el alma de Khaterine Soria el pasado martes. La mesa de la difunta contiene un avión de papel y cartón porque los dolientes creen que así llegará con mayor rapidez el alma.
‘ÑATITAS’ y el Día sin sombra en una celebración particular
Una particular celebración se cumple una semana después del recibimiento de los ajayus o almas en Todos Santos. Es la Fiesta de las ‘ñatitas’, denominativo que reciben los cráneos que provienen de familiares, amigos y otros a los que se celebra con música, flores; se les hace fumar cigarrillos y se les ofrece hojas de coca en una ceremonia que se realiza en el Día sin sombra, en la hoyada paceña.
El Día sin sombra —cada 8 de noviembre— es un fenómeno que no experimentan ciudades como Nueva York, Roma, París, Madrid, Buenos Aires y todas las que se hallan fuera de la franja tropical. En el mediodía astronómico —según el Laboratorio de Física— (que en La Paz se registra en torno a las 12.15) los objetos no proyectan sombra alguna por ubicarse los rayos solares exactamente encima de ellos. Por esto se recomienda evitar exposiciones prolongadas a los rayos ultravioleta (RUV).
Pero nada de esto puede ser trascendental cuando se trata de celebrar a las ‘ñatitas’, las queridas chatitas. Ellas reciben nombres por el afecto de quienes las conservan en la espera de la protección de la casa y para atraer la buena suerte.
El festejo que suele ser acompañado de una misa en el templo del Cementerio General de La Paz —pero hace años sin la bendición del sacerdote— se cumple de todas maneras y detrás de la iglesia. Los cráneos como ‘el capitán Víctor’, ‘el juez Baltazar’, ‘la Carmencita’, y otros, son festejados con música interpretada por conjuntos folklóricos. Muchos cráneos son adornados con coronas de flores, se les hace fumar cigarrillos y junto a ellos se akullikan hojas de coca. Es como si el camposanto se transformara por el lapso de varias horas en un espacio festivo en honor de las ‘ñatitas’.
Uno de los aspectos, digno de estudio antropológico, es el de colocarles nombres —a cada una de las ‘ñatitas’— y considerarlas como parte de la familia.
Algunas de ellas son tan apreciadas que incluso se les organiza un preste con fiesta y banda. En un local se las honra junto con los invitados de forma colectiva.
El afecto por los cráneos es expresado durante la celebración; pero también se acostumbra los lunes, de cada semana, encenderles velas y hacerles fumar sus cigarrillos. En la fiesta aparecen las ‘ñatitas’ dentro de urnas de vidrio luciendo adornos floridos, con sombreros y gorros.
Son varios los investigadores que coinciden en afirmar que la celebración pudo haberse originado en la época prehispánica. Los incas acostumbraban exhumar a sus muertos para entregarles ofrendas creyendo que se podían comunicar con ellos.
La tradición de honrar a los muertos continúa en la hoyada.
DATOS
• Ñatita. Es el cráneo de un resto óseo de un familiar o amigo. Algunas de ellas pueden pasar de familia en familia para ser conservadas.
• Nombre. El afecto por las ñatitas se refleja al colocarles nombres y al tratarlas como si fuesen parte de la familia que la conserva.
• Reciprocidad. Por el afecto recibido, las ñatitas cuidan la casa y se cuenta que atraen la buena suerte. Algunas personas dicen que los cráneos hablan a través de los sueños.
‘La Poderosa’ y los cuatro cráneos mensajeros
Cada año, ‘La Poderosa’ —denominativo que usa una mujer hechicera— organiza un preste o fiesta en honor de sus cuatro ‘ñatitas’ en un local conocido, por la zona del Cementerio.
Ella segura que una de sus ‘ñatitas’ es un juez, quien le ayuda a solucionar los problemas que aquejan a las personas que suelen buscarla para conseguir soluciones a sus conflictos emocionales.
También entre sus cuatro cráneos, que se encuentran bien conservados, dice que uno es policía que le ayuda a descubrir a los ladrones, además de cuidarla.
La banda toca música fúnebre, y el local es adornado con flores y globos de colores blanco y violeta, además de negro. Las cuatro ‘ñatitas’ se encuentran sobre un altar y los invitados se dirigen a ellas para saludarlas. ‘La Poderosa’ dice que ellas son sus mensajeras.
El Día sin sombra —cada 8 de noviembre— es un fenómeno que no experimentan ciudades como Nueva York, Roma, París, Madrid, Buenos Aires y todas las que se hallan fuera de la franja tropical. En el mediodía astronómico —según el Laboratorio de Física— (que en La Paz se registra en torno a las 12.15) los objetos no proyectan sombra alguna por ubicarse los rayos solares exactamente encima de ellos. Por esto se recomienda evitar exposiciones prolongadas a los rayos ultravioleta (RUV).
Pero nada de esto puede ser trascendental cuando se trata de celebrar a las ‘ñatitas’, las queridas chatitas. Ellas reciben nombres por el afecto de quienes las conservan en la espera de la protección de la casa y para atraer la buena suerte.
El festejo que suele ser acompañado de una misa en el templo del Cementerio General de La Paz —pero hace años sin la bendición del sacerdote— se cumple de todas maneras y detrás de la iglesia. Los cráneos como ‘el capitán Víctor’, ‘el juez Baltazar’, ‘la Carmencita’, y otros, son festejados con música interpretada por conjuntos folklóricos. Muchos cráneos son adornados con coronas de flores, se les hace fumar cigarrillos y junto a ellos se akullikan hojas de coca. Es como si el camposanto se transformara por el lapso de varias horas en un espacio festivo en honor de las ‘ñatitas’.
Uno de los aspectos, digno de estudio antropológico, es el de colocarles nombres —a cada una de las ‘ñatitas’— y considerarlas como parte de la familia.
Algunas de ellas son tan apreciadas que incluso se les organiza un preste con fiesta y banda. En un local se las honra junto con los invitados de forma colectiva.
El afecto por los cráneos es expresado durante la celebración; pero también se acostumbra los lunes, de cada semana, encenderles velas y hacerles fumar sus cigarrillos. En la fiesta aparecen las ‘ñatitas’ dentro de urnas de vidrio luciendo adornos floridos, con sombreros y gorros.
Son varios los investigadores que coinciden en afirmar que la celebración pudo haberse originado en la época prehispánica. Los incas acostumbraban exhumar a sus muertos para entregarles ofrendas creyendo que se podían comunicar con ellos.
La tradición de honrar a los muertos continúa en la hoyada.
DATOS
• Ñatita. Es el cráneo de un resto óseo de un familiar o amigo. Algunas de ellas pueden pasar de familia en familia para ser conservadas.
• Nombre. El afecto por las ñatitas se refleja al colocarles nombres y al tratarlas como si fuesen parte de la familia que la conserva.
• Reciprocidad. Por el afecto recibido, las ñatitas cuidan la casa y se cuenta que atraen la buena suerte. Algunas personas dicen que los cráneos hablan a través de los sueños.
‘La Poderosa’ y los cuatro cráneos mensajeros
Cada año, ‘La Poderosa’ —denominativo que usa una mujer hechicera— organiza un preste o fiesta en honor de sus cuatro ‘ñatitas’ en un local conocido, por la zona del Cementerio.
Ella segura que una de sus ‘ñatitas’ es un juez, quien le ayuda a solucionar los problemas que aquejan a las personas que suelen buscarla para conseguir soluciones a sus conflictos emocionales.
También entre sus cuatro cráneos, que se encuentran bien conservados, dice que uno es policía que le ayuda a descubrir a los ladrones, además de cuidarla.
La banda toca música fúnebre, y el local es adornado con flores y globos de colores blanco y violeta, además de negro. Las cuatro ‘ñatitas’ se encuentran sobre un altar y los invitados se dirigen a ellas para saludarlas. ‘La Poderosa’ dice que ellas son sus mensajeras.
La Meca vivió su día grande marcada por la rebelión
La multitudinaria peregrinación de fieles musulmanes a La Meca (el "hach") celebró ayer entre ritos y oraciones su día central, que este año está marcado por la primavera árabe, y la crisis entre Arabia Saudí e Irán. Se trata del primer "hach" tras el estallido de las revoluciones que han transformado el panorama político en Egipto, Túnez y Libia, y que todavía son objeto de la represión de las autoridades en Siria, Baréin o Yemen. El esperado sermón del gran muftí de Arabia Saudí, momento culminante, aludió a las revoluciones sin mencionarlas directamente, y abogó por que los musulmanes obedezcan a sus gobernantes
La peregrinación a La Meca vive su día grande
La multitudinaria peregrinación de fieles musulmanes a La Meca (el "hach") celebra ayer entre ritos y oraciones su día central, que este año está marcado por la Primavera Árabe y la crisis entre Arabia Saudí e Irán.
Se trata del primer "hach" tras el estallido de las revoluciones que han transformado el panorama político en Egipto, Túnez y Libia, y que todavía son objeto de la represión de las autoridades en Siria, Baréin o Yemen.
Hasta el momento los llamamientos a la calma y a la introspección de las autoridades saudíes parecen haber sido escuchados por los peregrinos, que celebran sin incidencias el "hach" que todo musulmán debe cumplir al menos una vez en la vida, y uno de los cinco pilares del islam.
El esperado sermón del gran muftí de Arabia Saudí, uno de los momentos culminantes de la peregrinación, aludió ayer a las revoluciones sin mencionarlas directamente, y abogó por que los musulmanes obedezcan a sus gobernantes.
El muftí, jeque Abdulaziz al Sheij, subrayó la importancia de que el musulmán obedezca a su gobernante, rece por él y no entre en disputa por el poder, y, asimismo, la necesidad de que la autoridad sea justa y disponga una vida plena a su pueblo.
"Los liderazgos de los países musulmanes deben trabajar para imponer la justicia, combatir la corrupción y poner como prioridades los intereses de sus pueblos, y la gente debe unirse en torno a sus gobernantes", subrayó el clérigo.
Asimismo, hizo hincapié en su discurso en que los pueblos musulmanes deben tratar de resolver los problemas de manera pacífica "lejos del caos y el derramamiento de sangre".
PELIGROSA ETAPA A su juicio, "el pueblo musulmán atraviesa por una de las más peligrosas etapas de su vida, ya que afronta circunstancias y desafíos difíciles, divisiones y conflictos internos, y una ofensiva feroz por parte de sus enemigos, además de una flagrante injerencia en sus asuntos".
Por todo ello, puso como ejemplo su propio país, que constituye, según al Sheij, "un modelo ideal en el que el pueblo y su liderazgo están unidos".
En una línea muy similar se había manifestado esta semana en una rueda de prensa el recién nombrado príncipe heredero de Arabia Saudí, Nayef bin Abdelaziz, también ministro del Interior, que, pese a las esporádicas protestas en su país, consideró que "la realidad ha confirmado la comunión que existe entre el pueblo y el Gobierno saudíes".
Se trata del primer "hach" tras el estallido de las revoluciones que han transformado el panorama político en Egipto, Túnez y Libia, y que todavía son objeto de la represión de las autoridades en Siria, Baréin o Yemen.
Hasta el momento los llamamientos a la calma y a la introspección de las autoridades saudíes parecen haber sido escuchados por los peregrinos, que celebran sin incidencias el "hach" que todo musulmán debe cumplir al menos una vez en la vida, y uno de los cinco pilares del islam.
El esperado sermón del gran muftí de Arabia Saudí, uno de los momentos culminantes de la peregrinación, aludió ayer a las revoluciones sin mencionarlas directamente, y abogó por que los musulmanes obedezcan a sus gobernantes.
El muftí, jeque Abdulaziz al Sheij, subrayó la importancia de que el musulmán obedezca a su gobernante, rece por él y no entre en disputa por el poder, y, asimismo, la necesidad de que la autoridad sea justa y disponga una vida plena a su pueblo.
"Los liderazgos de los países musulmanes deben trabajar para imponer la justicia, combatir la corrupción y poner como prioridades los intereses de sus pueblos, y la gente debe unirse en torno a sus gobernantes", subrayó el clérigo.
Asimismo, hizo hincapié en su discurso en que los pueblos musulmanes deben tratar de resolver los problemas de manera pacífica "lejos del caos y el derramamiento de sangre".
PELIGROSA ETAPA A su juicio, "el pueblo musulmán atraviesa por una de las más peligrosas etapas de su vida, ya que afronta circunstancias y desafíos difíciles, divisiones y conflictos internos, y una ofensiva feroz por parte de sus enemigos, además de una flagrante injerencia en sus asuntos".
Por todo ello, puso como ejemplo su propio país, que constituye, según al Sheij, "un modelo ideal en el que el pueblo y su liderazgo están unidos".
En una línea muy similar se había manifestado esta semana en una rueda de prensa el recién nombrado príncipe heredero de Arabia Saudí, Nayef bin Abdelaziz, también ministro del Interior, que, pese a las esporádicas protestas en su país, consideró que "la realidad ha confirmado la comunión que existe entre el pueblo y el Gobierno saudíes".
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