Dos mil años de historia, cimientos eclesiales, epicentro de fe. Estas son algunas claves para comprender el valor histórico dentro de la necrópolis vaticana.
Esta semana una noticia llamó la atención del mundo entero, la visita del Sumo Pontífice a la Necrópolis, -que se halla bajo la cripta y la basílica vaticana-, esta, es la primera vez que un papa desciende hasta ese lugar.
El motivo de la visita fue ingresar hasta la tumba de San Pedro o príncipe de los Apóstoles, ubicada cerca a la capilla clementina. El papa rezó en silencio durante unos minutos y se mostró emocionado. En esta oportunidad, las imágenes publicadas despertaron curiosidad de aquellos secretos que se escondían en este lugar.
La Necrópolis vaticana se extiende bajo la Basílica de San Pedro, a lo largo de la vía Cornelia, que va alrededor de la tumba del Príncipe de los Apóstoles. Para el mundo entero, las catacumbas del Vaticano son una perla escondida. Una visita sobrecogedora que no decepciona; ya que los pasajes se entremezclan entre estrechos y oscuros pasillos donde se contemplan centenares de mausoleos cristianos y paganos.
Se trata de una gran ciudadela oculta donde cualquier creyente o turista, poco informado, podría desconocer su existencia y pasar por alto aquella perla turística.
ORIGEN Y DESCUBRIMIENTO
La Necrópolis vaticana tiene su comienzo en el siglo I D.C., en aquella época se extendía sobre las pendientes nororientales de la colina Vaticana, cerca del santuario de la Magna Mater y de unos jardines imperiales, propiedad de Agripina. En esta zona se levantaron algunas villas y fue el Emperador Calígula el que había construido un circo de entrenamiento, denominado el circo de Nerón.
Alrededor del año 65, San Pedro fue martirizado en este circo, durante la persecución del cristianismo que este llevó a cabo a finales del siglo I y su cuerpo fue enterrado en esa misma necrópolis cercana al circo.
En el año 318, cinco años después de que el emperador Constantino diera la libertad de culto a los cristianos, se empezó a construir la Basílica Constantiniana; pues los creyentess tenían la certeza que San Pedro se encontraba enterrado allí y, de acuerdo a sus descripciones, se decía que era “una sepultura protegida por un templete de escasas dimensiones, denominado ‘Trofeo de Gaio’".
Constantino quiso que el pavimento de la Basílica estuviera al mismo nivel del "Trofeo de Gaio” y para ello se tuvo que hacer un enorme movimiento de tierras, para hacer una gran explanada en la ladera de la colina.
Y a partir de entonces surgieron una serie de acontecimientos que envolvieron de magia esta ciudad subterránea.
La basílica de Constantino, fue en parte demolida en 1502 y en 1506, cuando el Papa Julio II decretó la construcción de la nueva basílica en estilo renacentista. Para lo cual se rellenó de tierra la necrópolis.
No fue hasta 1939 cuando unos trabajadores que excavaban los cimientos de la tumba para el fallecido Papa Pío XI redescubrieron la Necrópolis.
En aquel momento el Papa Pío XII ordenó la excavación del lugar pero lo mantuvo en secreto, en caso de que la tumba de San Pedro no fuera encontrada.
En aquella época los trabajos eran muy complicados pues el área a excavar se encontraba justo debajo de la Basílica y esta no debía ser dañada. En 1950 el papa Pío XII anunció el descubrimiento de la tumba de San Pedro.
En 1968 el Papa Pablo VI anunció al mundo el hallazgo de la confirmación de los restos del famoso apóstol. Es a partir del año 2006 que esta Necropolis está abierta al público, aunque de manera muy restringida. Apenas un centenar de personas al día, y se establecen unas enormes medidas de seguridad y de conservación.
En las grutas vaticanas, descender pocos escalones significa un paso de 1.600 años, hasta el 320, "cuando los arquitectos de Constantino enterraron esa parte"; "si se continúa andando, vamos al siglo II", se hace "un itinerario en el que el cristianismo todavía estaba en el inicio, como una explosión, pero siendo aún una pequeña realidad", y después "se llega al siglo I, al tiempo de Nerón", señala el portal de L’osservatore Romano.
Primeros hallazgos
Cuando Pío XII propuso unas excavaciones bajo la antigua basílica de Constantino se encontraron restos de una necrópolis, que terminaría revelando el lugar de la tumba del primer Papa. El cual estaba ubicado justo debajo del baldaquino de Bernini, que está dispuesto en la zona central de la basílica, de la cual se desprende una hilera de gradas, misma que se prolonga hasta las grutas.
Allí abajo los espectadores encuentran diferentes sepulcros y capillas dedicadas a diferentes santos. El lugar sagrado que más simboliza este lugar, es el destinado al sepulcro de San Pedro, dispuesto junto al tabernáculo que mandó construir el emperador Constantino.
También es de gran devoción, el lugar que ocupa la tumba del Papa Juan Pablo II, que está a escasos metros de la del apóstol Pedro.
De igual manera en una de las diferentes capillas se encuentra un importante fresco del famoso artista romano Cavallini, denominada la Madonna del pelotazo.
Es un lugar sagrado, muy especial para los cristianos, su visita además sirve para ser testigos de una parte importante de la historia.
Los Hallazgos continúan
Junto al descubrimiento de la tumba de San Pedro, a una profundidad de entre tres y 11 metros de altura, sobre el suelo de la nave central de la Basílica, se descubrieron los restos de un cementerio monumental, que, según algunas excavaciones y antiguos hallazgos, demostraron que es mucho más extensa.
Las excavaciones han sacado a la luz 40 estructuras sepulcrales y más de 200 tumbas individuales que, desde finales del siglo I y todo el siglo II de la era cristiana, estaban una junto a otra y, en parte, superpuestas. Las cuales están ubicadas en el segundo nivel. Las tumbas rectángulares con puertas de umbral ajustado, el dintel y los postes de travertino, ventanas a ambos lados de la entrada principal y, a menudo, una terraza frente a una cerca.
Las fachadas de las mismas están cubiertas de ladrillo rojo o amarillo, a menudo, con las juntas de mortero pinturas y “rimarcati” por una inyección de cemento blanco fino y a veces adornado con finas decoraciones en terracota, con escenas figurativas y vistas arquitectónicas.
Estos edificios, frescos, mosaicos, sarcófagos y estuco, que constituyen, en su conjunto, una de las más importantes muestras de arte funerario romano de los primeros siglos del imperio.
Importancia y edificación
Un cálculo aproximado de las tumbas de inhumación y cremación de la necrópolis del Vaticano sugiere que los 22 edificios funerarios, encontrados durante las excavaciones, fueron diseñados para dar cabida a unos 1.000 entierros.
Esta multitud de hombres, mujeres y niños, de los cuales las inscripciones nos han dado los nombres de algunos personajes de las familias adineradas de libertos imperiales o esclavos o descendientes de esclavos que habían conquistado su libertad y se había llegado a una posición de gran importancia en la sociedad del período.
Gracias al excepcional estado de conservación de los altares, los sarcófagos y distinto mobiliario, se ha podido conocer mejor aspectos hasta ahora poco conocidos de los rituales funerarios.
A través de las numerosas inscripciones se ha podido reconstruir el tejido histórico-social de la época, hasta entonces desconocido. Por ejemplo: las sepulturas más ricas pertenecen a familias de libertos imperiales que tenían discretas posibilidades económicas, pero de los que se había perdido la memoria.
Una infraestructura histórica sobre la cual se fueron erigiendo, sucesivamente, extraordinarios monumentos como testimonio elocuente y tangible de dos mil años de devoción e historia en torno a la humilde sepultura del primer Papa.
domingo, 7 de abril de 2013
sábado, 6 de abril de 2013
El papa tomará posesión mañana de la cátedra de obispo de Roma
La toma de posesión del argentino Jorge Mario Bergoglio de la diócesis de Roma, de la que es titular en calidad de pontífice, se producirá mediante una ceremonia en la basílica que está previsto que comience a las 17.30 hora local (15.30 GMT) y en la que participarán también el cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini, y el vicario emérito Camillo Ruini.
Junto a ellos, párrocos y otros religiosos, así como fieles de la capital italiana, acompañarán a Francisco en uno de los momentos más especiales para el papa argentino, quien, a pesar de venir "casi desde el fin del mundo", como él mismo dijo, asegura que se siente, antes de todo, obispo de Roma.
La ceremonia en San Juan de Letrán comenzará con la toma de posesión de la cátedra de la diócesis de Roma, representada por el sillón elevado de la época del papa León X en la basílica patriarcal, a lo que seguirá el rito de la obediencia.
Posteriormente, Francisco presidirá una misa en la catedral romana, a la que está previsto que asista también el alcalde de la capital, Gianni Alemanno, entre otras autoridades de la ciudad y de Italia.
Durante siglos, la toma de posesión de la diócesis romana estaba precedida por la llamada "cabalgata papal", en la que el recién elegido pontífice atravesaba en procesión el centro de Roma hasta la basílica de San Juan de Letrán a lomos de un equino blanco.
Esta tradición se conservó hasta el siglo XVIII y después se utilizaron medios más cómodos para el pontífice, como las literas, los coches de caballos o, a partir de Pío XII en el siglo XX, los automóviles para transportar al obispo de Roma desde el Vaticano hasta San Juan de Letrán.
Más allá de la ceremonia de toma de posesión del nuevo obispo de Roma, que sucede a Benedicto XVI tras la renuncia al Pontificado hecha efectiva el pasado 28 de febrero, está previsto que mañana se descubra una placa en honor a Juan Pablo II en la plaza de San Juan de Letrán, en la parte anterior al Palacio del Vicariato.
EFE
Junto a ellos, párrocos y otros religiosos, así como fieles de la capital italiana, acompañarán a Francisco en uno de los momentos más especiales para el papa argentino, quien, a pesar de venir "casi desde el fin del mundo", como él mismo dijo, asegura que se siente, antes de todo, obispo de Roma.
La ceremonia en San Juan de Letrán comenzará con la toma de posesión de la cátedra de la diócesis de Roma, representada por el sillón elevado de la época del papa León X en la basílica patriarcal, a lo que seguirá el rito de la obediencia.
Posteriormente, Francisco presidirá una misa en la catedral romana, a la que está previsto que asista también el alcalde de la capital, Gianni Alemanno, entre otras autoridades de la ciudad y de Italia.
Durante siglos, la toma de posesión de la diócesis romana estaba precedida por la llamada "cabalgata papal", en la que el recién elegido pontífice atravesaba en procesión el centro de Roma hasta la basílica de San Juan de Letrán a lomos de un equino blanco.
Esta tradición se conservó hasta el siglo XVIII y después se utilizaron medios más cómodos para el pontífice, como las literas, los coches de caballos o, a partir de Pío XII en el siglo XX, los automóviles para transportar al obispo de Roma desde el Vaticano hasta San Juan de Letrán.
Más allá de la ceremonia de toma de posesión del nuevo obispo de Roma, que sucede a Benedicto XVI tras la renuncia al Pontificado hecha efectiva el pasado 28 de febrero, está previsto que mañana se descubra una placa en honor a Juan Pablo II en la plaza de San Juan de Letrán, en la parte anterior al Palacio del Vicariato.
EFE
El misterio de la Última Cena de Jesús
El misterio magno del cristianismo es el misterio de la transubstanciación del Cristo en el pan de vida y la sangre de redención. Muy pocos comprenden este maravilloso proceso esotérico-espiritual mediante el cual, El Cristo verdaderamente se transubstancia con la materia y la energía, cristificándolas.
Es necesario saber que Cristo es mucho más que solo el personaje Jesús histórico, que vivió hace más de 2.000 años en el medio oriente. Cristo es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será, es una realidad latente de instante en instante. El Cristo es la vida que palpita en cada átomo, como palpita en cada Sol, es una fuerza cósmica, llamada Logos Solar, o Cristo Cósmico que se sacrifica desde el amanecer de la vida, crucificándose en toda la creación, para que todos los seres tengan vida y la tengan en abundancia. Cristo, en sí mismo, es el Fuego Sagrado, el fuego cósmico universal, el fuego viviente y filosofal que hace fecunda la materia, es INRI, (Ignis Natura Renovatur Integram, el Fuego que Renueva Incesantemente la Naturaleza).
Esta fuerza cósmica se puede expresar a través de cualquier hombre que esté debidamente preparado. Un día se expresó a través del gran maestro Jesús. Cristo se expresa, realmente, a través de cualquier hombre autorrealizado y perfecto. Así es como el Cristo ha instruido siempre a la humanidad. También se expresó a través de Hermes Trismegisto, del Buda Gautama, Quetzalcóatl, el cristo azteca, de Thunupa el cristo andino, Fuji el cristo chino, etc. Cristo es aquel rayo purísimo, inefable y terriblemente divino que resplandeció como un relámpago en el rostro de Moisés, allá en el monte Nebo. Cristo es una sustancia cósmica, la sustancia de la verdad, Cristo es la verdad y la vida. Cuando un hombre asimila al Logos Solar en lo físico, en lo psicológico y en lo espiritual se cristifica, se transforma en Él, se transubstancia con Él convirtiéndose en un Cristo viviente.
Jesús experimentó todo esto en su propia vida, convirtiéndose en Jesús el Cristo, levantando al Hijo del Hombre dentro de sí, y nos enseña cómo hacerlo mediante el evangelio de San Juan, 6: 25 – 59: "Trabajad, no por la comida que parece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre, que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Yo soy el pan de vida; quien a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en Él, tenga vida eterna; y Yo le resucitaré en el día postrero. De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida, para que el que de él come, no muera. Y soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre. Si no coméis la carne del hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él".
El Cristo íntimo, el fuego celestial, debe nacer en nosotros y encarnarse, humanizándose para salvarnos, ese es el cordero inmolado que quita los pecados del mundo. El Cristo encarnado en el hombre lo transforma radicalmente, quebrantando las raíces del mal, desarrollando el amor que se manifiesta como sabiduría en acción.
Llena tu cáliz con el vino sagrado de la luz, recuerda que el fuego viviente secreto y filosofal, arde dentro de tu propia tierra filosofal, (tu cuerpo). Ahora ya comprendéis el oculto misterio del ritual del fuego, la transustanciación del Cristo en nosotros. Necesitamos encarnar al Cristo, al espíritu del fuego, hacerlo carne en nosotros. En tanto no lo hayamos hecho, estaremos muertos para las cosas del espíritu, porque Él es el camino, la verdad y la vida.
La consagración del pan y del vino en toda ceremonia religiosa crística es un rito poderoso que nos ayuda a encarnar al Cristo en nosotros. En la ceremonia átomos crísticos descienden desde las regiones superiores del Cosmos, coagulando y cristalizando en el pan y en el vino del gran banquete, pasando definitivamente a los organismos físicos de los devotos, para incitar a todos los átomos orgánicos al trabajo de la cristificación, para impulsarlos con su dinamismo, con su verbo, para alimentarlos dentro de las armonías universales, para impulsarlos, en forma muy seria, hacia la autorrealización.
Es necesario saber que Cristo es mucho más que solo el personaje Jesús histórico, que vivió hace más de 2.000 años en el medio oriente. Cristo es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será, es una realidad latente de instante en instante. El Cristo es la vida que palpita en cada átomo, como palpita en cada Sol, es una fuerza cósmica, llamada Logos Solar, o Cristo Cósmico que se sacrifica desde el amanecer de la vida, crucificándose en toda la creación, para que todos los seres tengan vida y la tengan en abundancia. Cristo, en sí mismo, es el Fuego Sagrado, el fuego cósmico universal, el fuego viviente y filosofal que hace fecunda la materia, es INRI, (Ignis Natura Renovatur Integram, el Fuego que Renueva Incesantemente la Naturaleza).
Esta fuerza cósmica se puede expresar a través de cualquier hombre que esté debidamente preparado. Un día se expresó a través del gran maestro Jesús. Cristo se expresa, realmente, a través de cualquier hombre autorrealizado y perfecto. Así es como el Cristo ha instruido siempre a la humanidad. También se expresó a través de Hermes Trismegisto, del Buda Gautama, Quetzalcóatl, el cristo azteca, de Thunupa el cristo andino, Fuji el cristo chino, etc. Cristo es aquel rayo purísimo, inefable y terriblemente divino que resplandeció como un relámpago en el rostro de Moisés, allá en el monte Nebo. Cristo es una sustancia cósmica, la sustancia de la verdad, Cristo es la verdad y la vida. Cuando un hombre asimila al Logos Solar en lo físico, en lo psicológico y en lo espiritual se cristifica, se transforma en Él, se transubstancia con Él convirtiéndose en un Cristo viviente.
Jesús experimentó todo esto en su propia vida, convirtiéndose en Jesús el Cristo, levantando al Hijo del Hombre dentro de sí, y nos enseña cómo hacerlo mediante el evangelio de San Juan, 6: 25 – 59: "Trabajad, no por la comida que parece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre, que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Yo soy el pan de vida; quien a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en Él, tenga vida eterna; y Yo le resucitaré en el día postrero. De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida, para que el que de él come, no muera. Y soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre. Si no coméis la carne del hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él".
El Cristo íntimo, el fuego celestial, debe nacer en nosotros y encarnarse, humanizándose para salvarnos, ese es el cordero inmolado que quita los pecados del mundo. El Cristo encarnado en el hombre lo transforma radicalmente, quebrantando las raíces del mal, desarrollando el amor que se manifiesta como sabiduría en acción.
Llena tu cáliz con el vino sagrado de la luz, recuerda que el fuego viviente secreto y filosofal, arde dentro de tu propia tierra filosofal, (tu cuerpo). Ahora ya comprendéis el oculto misterio del ritual del fuego, la transustanciación del Cristo en nosotros. Necesitamos encarnar al Cristo, al espíritu del fuego, hacerlo carne en nosotros. En tanto no lo hayamos hecho, estaremos muertos para las cosas del espíritu, porque Él es el camino, la verdad y la vida.
La consagración del pan y del vino en toda ceremonia religiosa crística es un rito poderoso que nos ayuda a encarnar al Cristo en nosotros. En la ceremonia átomos crísticos descienden desde las regiones superiores del Cosmos, coagulando y cristalizando en el pan y en el vino del gran banquete, pasando definitivamente a los organismos físicos de los devotos, para incitar a todos los átomos orgánicos al trabajo de la cristificación, para impulsarlos con su dinamismo, con su verbo, para alimentarlos dentro de las armonías universales, para impulsarlos, en forma muy seria, hacia la autorrealización.
viernes, 5 de abril de 2013
El Papa dona $us 50.000 para afectados por inundaciones en Argentina
El papa Francisco, nacido en Argentina, donó 50.000 dólares para sus compatriotas afectados por las inundaciones en La Plata, la ciudad más castigada por las lluvias torrenciales que dejaron 51 muertos sobre un total de 59 en el país, informó este viernes la Nunciatura Apostólica.
"El Santo Padre puso a disposición de la Arquidiócesis de La Plata la suma de $us 50.000 para que sean destinados a la ayuda de emergencia a las víctimas de las inundaciones", dijo la Nunciatura, según la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA).
El nuncio, monseñor Emil Paul Tscherrig, dijo que el Papa "quiso expresar de esta manera concreta su cercanía espiritual a todos los que sufren y a los que generosamente está prestando ayuda y apoyo".
La ayuda a la ciudad de La Plata, ubicada 63 km al sur de Buenos Aires, se realizó a través del Pontificio Consejo "Cor Unum", una institución de caridad creada en 1971 por el entonces papa Pablo VI.
El miércoles Francisco se había manifestado "profundamente apenado" por las lluvias torrenciales sin precedentes que se registraron en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito argentino.
Los argentinos se están movilizando masivamente para ayudar a los damnificados por el temporal, uno de cuyos puntos de distribución más importante es la Catedral de Buenos Aires.
Jorge Bergoglio, exarzobispo de Buenos Aires, es desde marzo el primer papa latinoamericano.
Una de las zonas afectadas en La Plata fue la zona céntrica de la Catedral, donde un tramo de la calle fue bautizada por primera vez en Argentina como "Papa Francisco".
VATICANO El Papa exige "actuar con determinación" frente a la pedofilia
El papa argentino Francisco exigió "actuar con determinación" frente a los abusos sexuales cometidos por religiosos, al recibir este viernes en el Vaticano a los miembros de la Congregación para la Doctrina de la Fe, encargada de tales denuncias.
"El Santo Padre recomendó en particular que se continúe con la línea de su predecesor Benedicto XVI de actuar con determinación en los casos de abusos sexuales", indicó en un comunicado el Vaticano.
Es la primera vez que el pontífice latinoamericano se pronuncia sobre las miles de denuncias en todo el mundo contra curas pedófilos.
El Papa confirmó que preconizará la tolerancia cero como Benedicto XVI e invitó a la jerarquía de la Iglesia a promover "ante todo medidas de protección de los menores", subraya la nota divulgada por la oficina de prensa de la Santa Sede.
Francisco invitó también a que se "ayude a todos aquellos que han sido víctimas de violencia en el pasado".
El nuevo pontífice, elegido el pasado 13 de marzo para reemplazar a Bendicto XVI tras su renuncia, instó a que se impulsen "los procedimientos debidos contra los culpables".
A las conferencias episcopales de todos los países invitó a "formular y actuar" las directivas establecidas y reiteró que "reza en modo particular" por "el sufrimiento" de las víctimas de abusos.
El escándalo de los sacerdotes que abusaron de niños y adolescentes estalló primero en Estados Unidos a comienzos de los años 2000.
Luego afectó a las Iglesias de varios países de Europa, sobre todo en Irlanda donde se registraron miles de casos de abusos.
La mayoría de los casos datan de las pasadas décadas, pero al delito de estos sacerdotes venía a sumarse otro: el silencio que cubría los hechos. Algunos curas eran trasladados o protegidos por los prelados.
La Iglesia de América Latina también conoció una serie de escándalos. El más célebre fue el del fundador mexicano del movimiento conservador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, culpable también de abusos sexuales.
El papa Benedicto XVI pidió perdón en varias ocasiones en nombre de la Iglesia a las víctimas e impulsó la tolerancia cero.
En mayo de 2011, la Congregación para la Doctrina de la Fe dio el plazo de un año a las conferencias episcopales del mundo entero para adoptar las líneas directrices en materia de lucha contra la pedofilia, que implican colaborar con la justicia civil.
El fiscal para la lucha contra los casos de pedofilia, Monseñor Charles Scicluna, indicó recientemente a la Agencia de informaciones sobre el Vaticano I.Media que "a mediados de septiembre pasado, 75% de las conferencias episcopales habían enviado una respuesta".
AFP
"El Santo Padre recomendó en particular que se continúe con la línea de su predecesor Benedicto XVI de actuar con determinación en los casos de abusos sexuales", indicó en un comunicado el Vaticano.
Es la primera vez que el pontífice latinoamericano se pronuncia sobre las miles de denuncias en todo el mundo contra curas pedófilos.
El Papa confirmó que preconizará la tolerancia cero como Benedicto XVI e invitó a la jerarquía de la Iglesia a promover "ante todo medidas de protección de los menores", subraya la nota divulgada por la oficina de prensa de la Santa Sede.
Francisco invitó también a que se "ayude a todos aquellos que han sido víctimas de violencia en el pasado".
El nuevo pontífice, elegido el pasado 13 de marzo para reemplazar a Bendicto XVI tras su renuncia, instó a que se impulsen "los procedimientos debidos contra los culpables".
A las conferencias episcopales de todos los países invitó a "formular y actuar" las directivas establecidas y reiteró que "reza en modo particular" por "el sufrimiento" de las víctimas de abusos.
El escándalo de los sacerdotes que abusaron de niños y adolescentes estalló primero en Estados Unidos a comienzos de los años 2000.
Luego afectó a las Iglesias de varios países de Europa, sobre todo en Irlanda donde se registraron miles de casos de abusos.
La mayoría de los casos datan de las pasadas décadas, pero al delito de estos sacerdotes venía a sumarse otro: el silencio que cubría los hechos. Algunos curas eran trasladados o protegidos por los prelados.
La Iglesia de América Latina también conoció una serie de escándalos. El más célebre fue el del fundador mexicano del movimiento conservador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, culpable también de abusos sexuales.
El papa Benedicto XVI pidió perdón en varias ocasiones en nombre de la Iglesia a las víctimas e impulsó la tolerancia cero.
En mayo de 2011, la Congregación para la Doctrina de la Fe dio el plazo de un año a las conferencias episcopales del mundo entero para adoptar las líneas directrices en materia de lucha contra la pedofilia, que implican colaborar con la justicia civil.
El fiscal para la lucha contra los casos de pedofilia, Monseñor Charles Scicluna, indicó recientemente a la Agencia de informaciones sobre el Vaticano I.Media que "a mediados de septiembre pasado, 75% de las conferencias episcopales habían enviado una respuesta".
AFP
Monseñor Bialasik: Se debe recordar a Juan Pablo II sirviendo a los demás
A ocho años del fallecimiento del sembrador de esperanza, el Papa Juan Pablo II, el Obispo de la Diócesis de Oruro, Monseñor Cristóbal Bialasik llamó a la población a recordarlo y honrar su memoria, con el servicio a los demás, siguiendo sus enseñanzas de paz, entrega, fe y amor por la vida.
"Él, más que todo, estaba preocupado por la vida, por el ser humano, la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Nos ha dejado una inmensa bibliografía de los escritos que él mismo ha hecho para el bien de la humanidad y de la Iglesia, cómo tenemos que seguir al Señor, cómo servirle, sirviendo a nuestro hermano y hermana, él nunca ha dejado la parte humana a un lado, siempre estuvo preocupado por cada ser humano y salía al encuentro de cada persona", expresó Monseñor.
Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, lo sucedió el Papa Benedicto XVI y hoy, está en su lugar el Papa Francisco.
En un análisis del trabajo realizado por Juan Pablo II, Bialasik destaca su humildad, entrega, servicio y amor hacia el pueblo, a la Iglesia y a Dios que se ha reconocido en todas las naciones y por ese motivo fue beatificado pronto, para agradecerle por todo el servicio brindado.
"Sabemos que él tenía contactos, reuniones, encuentros a nivel de todos los sectores, buscando soluciones para este mundo. Sabemos que cuando comenzó la guerra entre Inglaterra y Argentina por las Malvinas él estaba buscando soluciones de paz para que no haya muertes y se respete la vida en todo sentido, fue un Papa extraordinario y se lo reconoce como una persona santa que ha entregado su vida, como su lema decía: Todo tuyo, así es", manifestó el Obispo.
Comentó que el Papa viajero, como también se lo conocía, tenía el don de ver a cada persona como única, de fijarse en el rostro de cada una como si fuera el centro del mundo, y con ese carisma acercaba a los humanos a Dios.
"Él, más que todo, estaba preocupado por la vida, por el ser humano, la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Nos ha dejado una inmensa bibliografía de los escritos que él mismo ha hecho para el bien de la humanidad y de la Iglesia, cómo tenemos que seguir al Señor, cómo servirle, sirviendo a nuestro hermano y hermana, él nunca ha dejado la parte humana a un lado, siempre estuvo preocupado por cada ser humano y salía al encuentro de cada persona", expresó Monseñor.
Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, lo sucedió el Papa Benedicto XVI y hoy, está en su lugar el Papa Francisco.
En un análisis del trabajo realizado por Juan Pablo II, Bialasik destaca su humildad, entrega, servicio y amor hacia el pueblo, a la Iglesia y a Dios que se ha reconocido en todas las naciones y por ese motivo fue beatificado pronto, para agradecerle por todo el servicio brindado.
"Sabemos que él tenía contactos, reuniones, encuentros a nivel de todos los sectores, buscando soluciones para este mundo. Sabemos que cuando comenzó la guerra entre Inglaterra y Argentina por las Malvinas él estaba buscando soluciones de paz para que no haya muertes y se respete la vida en todo sentido, fue un Papa extraordinario y se lo reconoce como una persona santa que ha entregado su vida, como su lema decía: Todo tuyo, así es", manifestó el Obispo.
Comentó que el Papa viajero, como también se lo conocía, tenía el don de ver a cada persona como única, de fijarse en el rostro de cada una como si fuera el centro del mundo, y con ese carisma acercaba a los humanos a Dios.
jueves, 4 de abril de 2013
Ya se eligió el lema de Corpus Christi 2013
Comenzaron los preparativos rumbo a Corpus Christi 2013 y una de las primeras tareas de la comisión organizadora fue definir el lema que animará la celebración de este año: “Eucaristía, esta es nuestra fe” magnífico lema que recuerda la centralidad de la Eucaristía en la vida cristiana y en la vida y misión de la Iglesia.
Desde hace poco más de un mes iniciaron los preparativos para la solemne celebración en el estadio Ramón "Tahuichi" Aguilera, la comisión organizadora compuesta por alrededor de 15 personas pero involucra a todas las pastorales de las Arquidiócesis.
Corpus Christi es sin lugar a dudas, una de las celebraciones más grandes de la Iglesia Católica y una de las expresiones públicas de fe más importantes, por celebrarse en ella a Cristo mismo en el Sacramento de la Eucaristía.
Desde hace poco más de un mes iniciaron los preparativos para la solemne celebración en el estadio Ramón "Tahuichi" Aguilera, la comisión organizadora compuesta por alrededor de 15 personas pero involucra a todas las pastorales de las Arquidiócesis.
Corpus Christi es sin lugar a dudas, una de las celebraciones más grandes de la Iglesia Católica y una de las expresiones públicas de fe más importantes, por celebrarse en ella a Cristo mismo en el Sacramento de la Eucaristía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


