jueves, 5 de abril de 2012

ESPECIAL. Fe y tradición en los pueblos

La flauta de Simeón Salvatierra forma parte de la tradición de Semana Santa en Terebinto, en el municipio de Porongo. A sus 84 años y con la fuerza que le permite su avanzada edad, es uno de los personajes que forman parte de la procesión en el viacrucis que se realiza en Viernes Santo, toda vez que en el rezo de cada estación él acompaña al relator. Desde adolescente ha estado inmerso en las actividades religiosas. Como otros pobladores, añora aquellas épocas en la que en esta fiesta la gente dejaba de hacer todas sus actividades para dedicarse a la iglesia. “Desde el Miércoles Santo todos paraban sus actividades, nadie escuchaba música ni hacía otra cosa que estar en el templo, acompañando al Señor”, comenta.


Algunas familias en Terebinto también mantienen la costumbre de preparar los horneados de Semana Santa. Una de ellas es Sofía Choré, que ayer estaba moliendo en tacú una gavetada de arroz remojado para preparar el pan de arroz. Su esposo la ayuda fabricando los recipientes de hojas de plátano sostenidas con jipurí, tal como lo hacían sus antepasados.


Esther Bejarano Ordoñez es la que se encarga del arreglo del templo de Terebinto. Ella prepara todo el vestuario que van a utilizar las imágenes de la Virgen de la Dolorosa, el Santo Sepulcro, y la Virgen María.


En el pueblo de Porongo hay un grupo denominado los Hermanos de la Iglesia, conformado por hombres del pueblo que se encargan de limpiar y acomodar el templo y las imágenes. Ayer se dedicaron a dejar listos los soportes de la cruz y de la Virgen Dolorosa, y la camilla para la adoración de Jesús. Ellos solo trabajan en Semana Santa.


La gente del pueblo es la que concentra una riqueza de tradiciones, pero lamentan que con el tiempo vayan desapareciendo.
El párroco de Porongo, Raúl Arrázola, señala que en los pueblos misionales conservan las tradiciones, por eso se cumple una agenda religiosa que termina el Domingo de Resurrección. Anoche salieron en procesión con las imágenes de Jesús Nazareno y la de la Dolorosa, antes de la celebración penitencial. Luego proyectaron películas de la pasión del Señor.

Esther Bejarano Ordóñez (61)
Desde hace una década se dedica a acomodar el templo y las imágenes para la celebración de la Semana Santa. Allí arreglan la iglesia con elementos naturales como plantas de plátano, albahaca, vira vira y ramas de sauce. Cuenta que una señora del pueblo fue la que le inculcó esta labor, puesto que le enseñó cómo cambiar y preparar a las imágenes, para cada una de las festividades religiosas.
Para alivianar la tarea, pide colaboración de los estudiantes del nivel secundario que se encargan de hacer la limpieza. Ella lava y acomoda la ropa a todas las imágenes, incluyendo la del Cristo del Santo Sepulcro. También destaca el espíritu de colaboración de la gente, porque muchos traen en carretones las ramas que necesitan.
Destaca el espíritu religioso que hay en los pueblos, porque muchas personas que viven en la ciudad se desplazan hasta esos lugares para descansar y participar de la festividad de una forma diferente. Esther tiene muchas actividades que realizar en su trabajo, en la dirigencia de la Junta Escolar y el Comité de Vigilancia, pero saca tiempo para las cosas del templo.

- Sofía Choré muestra la gaveta con arroz que remojó desde la noche anterior para preparar pan de arroz. Ella es la que se encarga de hacer los horneados y la chica en su casa para la fiesta.

- Utiliza el tacú para moler el arroz. Para ella esta es una tarea fácil, por la destreza que tiene para manejar la manija. En la zona rural es normal que hagan la harina de arroz de esta manera

- La hoja de plátano se la utiliza para hacer cocer el pan de arroz, la misma que sujetan con jipurí. En los pueblos cercanos a la capital cruceña todavía mantienen estas prácticas.

Programa



Viernes Santo. Conmemoración de la pasión y muerte del Señor:
7:00. Viacrucis, recorrido por las calles del pueblo.
8:30. Viacrucis en la comunidad de Las Cruces.
9:00. Viacrucis en la comunidad e Tarumatú.
17:00. Viacrucis en la comunidad Sombrerito.
16.00. En el atrio del templo los hermanos de la Iglesia con la matraca indican el recorrido de la procesión. 17:00. Los hermanos recogen a los alfereces. A las 17:30. Celebración de la pasión y muerte del Señor que concluye con la adoración a la cruz.



Porongo

La Hermandad de Semana Santa está conformada por 32 hombres que durante esta fiesta se dedican no solo a preparar las imágenes y todo lo que se necesita para la procesión de Viernes Santo. Ellos también organizan todo el recorrido del rezo del viacrucis. La mayoría de los integrantes son personas que se dedican de forma voluntaria a colaborar con la iglesia.
Muchos de los que están allí llevan años en este grupo, como Gonzalo Antelo, que está 21 años formando parte de esta agrupación que ellos denominan los hermanos de la iglesia.
Lucio Flores también es miembro desde hace 15 años y Nicanor Ramos, desde hace 17. Todos tienen sus diferentes actividades, pero durante Semana Santa se dan tiempo para participar en todas las actividades.

Simeón Salvatierra (84)
Mantiene la tradición de tocar la flauta en la procesión del viacrucis en Viernes Santo, en Terebinto. “Antes la fiesta era bonita, toda la gente se abocaba a la fiesta, dejaba de hacer todas sus cosas, ni siquiera se iba al chaco, solo se ardía el fuego para hacer la comida, después todos acudían a la iglesia”.
Es uno de los feligreses que viven todo el tiempo de Cuaresma hasta llegar a la Semana Santa, toda vez que siempre participa del rezo del viacrucis. Asegura que antes la gente llegaba en carretones de todos lados para participar de todo el programa, la mayoría de los visitantes era de Buena Vista.
En su casa también siguen con la costumbre de preparar pan de arroz, rosca y chicha para compartir durante el Jueves y Viernes Santo.
Simeón lamenta que en el pueblo no haya ningún joven que ahora se interese por aprender la flauta y teme que con el tiempo esto se pierda.

Actividades

San José de Chiquitos
Los ‘judíos’ son la parte infaltable
La costumbre, que se ha hecho tradición en San José de Chiquitos y gran parte de los pueblos de esa región para Semana Santa, es que un grupo de hombres, especialmente jóvenes, hace guardia en la imagen del Santo Sepulcro durante la procesión del Viernes Santo y en cada altar que se instala sobre el circuito que sigue la procesión y que pretende representar el vía crucis de Jesús antes de morir crucificado. Un grupo gira a la derecha y el otro grupo a la izquierda al toque de la matraca. A los jóvenes que alzan el Santo Sepulcro y los que hacen guardia se los denomina judíos; para identificarse llevan la cabeza atada en señal de sumisión al Señor y van acompañados de los que hacen guardia, que igualmente llevan la cabeza atada con una pañoleta. Ellos son infaltables en la celebración religiosa./RG

Ascensión de Guarayos
La chicha no puede fallar el viernes
Las creencias y tradiciones del pueblo guarayo en estos días son muchas, algunas intactas y practicadas, mientras que otras son recordadas por unos pocos. Entre las que se practican a pesar del tiempo están tomar solo cagui, (chicha) fresca el viernes cuando muere Cristo. Según la creencia tomar chica fresca ayuda a refrescar el cuerpo cansado, sangriento y sediento del hijo de Dios, según explicó el profesor Miguel Cuñanchiro y corroborado por el padre José Cors en su libro Apuntes del pueblo guarayo. Los que tienen todavía chicha convidan al que se le acabó, porque esos días no se puede hacer nada, ni siquiera cocinar, por lo que se tiene que preparar comida con anticipación, apuntó la anciana de 68 años Josefa Arabiyo, que cada año prepara dos cántaros de chicha para su familia y los amigos./DA

El cabildo indígena, el organizador
San Ignacio de Velasco
Tradicionalmente en Semana Santa el cabildo indígena es el responsable de preparar las cuatro estaciones en el casco viejo de San Ignacio (capital de la provincia Velasco) por donde pasa la procesión, durante tres noches consecutivas. En cada altar se coloca una cruz, las mismas que se conservan mdurante muchos años, desde el tiempo de los misioneros jesuitas. Los miembros de esta organización ancestral llegan desde todas las comunidades rurales con hojas, bejucos, guapá para adornar los altares. Los indígenas se encargan incluso de hacer guardia en el templo ignaciano y dirigen el coro que es permanente hasta el Domingo de Pascua. La procesión se realiza desde el miércoles, con el cabildo en primera fila./CQ

También hay actividad económica
San Ramón
Al margen de la masiva participación en las celebraciones religiosas que se acostumbran en las poblaciones chiquitanas, es también destacable que muchos de los habitantes rurales aprovechan las visitas a los centros más conocidos para llevar a cabo actividades económicas que les significan ingresos que en muchos casos triplican lo que reciben mensualmente en ocasiones ordinarias. Una de estas actividades es la pesca en ríos y lagunas de las provincias, para abastecer de pescado a los consumidores que aumentan en número. En muchos casos la pesca se hace en lagunas artificiales como la de Abrahan Giesbrecht, que desde hace 10 años se dedica a la cría de peces en San Ramón en la colonia denominada Las Palmas./DM
Jueves Santo en Porongo. La Cena del Señor. Se prevén actividades en diferentes comunidades.
9:30. Se realizará la celebración pascual en la comunidad de Santa Fe de Amboró.
19:30. La celebración de la Cena del Señor, en Terebinto.
19:00. Celebración de la cena del Señor, en el atrio del templo. Allí se hará el lavatorio de los pies a jóvenes y niños de la comunidad. Posteriormente será la procesión y adoración al santísimo.

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