viernes, 2 de abril de 2010

Católicos visitaron los templos de la ciudad para acompañar a Jesús en su sufrimiento

Los católicos visitaron ayer por la noche, los templos de la ciudad para acompañar a Jesús en su pasión, horas previas a ser entregado por Judas a Poncio Pilatos, quién provocó que el hijo de Dios, sea ultrajado tanto psicológica como físicamente.

Según las costumbres, los católicos visitan siete templos, recordando la noche que pasó Jesús meditando, antes de ser entregado, en primera instancia la Oración en el Huerto, cuando Jesús le dice a su padre que sea haga su voluntad y no la suya, aunque por el temor derramó una gota de sangre, lo que significa que los padres sufren angustias ante la perdición espiritual de sus hijos.

En el segundo templo a visitar, se rememora que Jesús no tuvo a nadie a su lado, para velar en toda la noche, por lo que algunos manifestaron que si ellos hubiesen rezado, habrían sacado fuerzas para dar sus vidas por él.

La tercera visita, recuerda el beso que dio Judas a Jesús, entregando al hijo de Dios, por unas cuantas monedas, lo que representa la traición, deslealtad y desilusión.

La visita al cuarto templo, recuerda que los discípulos le abandonaron y huyeron del lugar, dejándole solo, por lo que Jesús dijo, “mis enemigos, me pusieron una corona de espinas en la cabeza, pero mis amigos en el corazón”.

En la quinta visita se recuerda el ultraje que pasó Jesús en la cárcel y en los tribunales, donde no encontró justicia y fue escupido, la cara le fue maltratada por las bofetadas que le daban instándole que adivine quién le había pegado.

En la sexta visita que realizan los católicos, se recuerda la negación que realizó Pedro de Jesús, cuando le manifestaron que era un amigo de Jesús y el negó la posibilidad huyendo del lugar, hecho que se produjo antes que cantará el gallo por tres veces, tal como predijo Jesús

La séptima y última visita, se recuerda cómo Herodes trata a Jesús de loco junto a todo su séquito, burlándose de él por no poder hacer el milagro de salvarse.

Tras recordar estos hechos, en cada templo los fieles católicos rezaron el Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

De esta forma, los católicos recuerdan el padecimiento y vía crucis de Jesús antes de ser crucificado para salvar a la humanidad y librarla de sus pecados y que debe ser tomado en cuenta y servir de reflexión a los fieles, sobre todo jóvenes que visitan los templos, en esta fecha de meditación y austeridad.

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